01/11/2026
Raíz firme. Fuego vivo.
Así entro a noviembre.
Este año he atendido responsabilidades mientras vivía momentos que me exigieron mucho por dentro.
He tomado decisiones difíciles, he tenido conversaciones que me costaban y he seguido trabajando en mí con la misma responsabilidad con que atiendo tantas otras cosas.
He aprendido a reconocer mis avances sin negar lo que todavía duele.
A pedir apoyo cuando lo necesito.
A cuidar mis límites y a abrazar mi amor propio en decisiones concretas, incluso cuando no son las más cómodas.
¡Hoy me siento más firme, más viva, más yo!
Sé mejor a qué raíces volver cuando la vida se mueve: mis valores, las personas que amo y lo que he ido descubriendo sobre mí.
Y siento vivo el fuego para seguir eligiendo, creando y haciendo los cambios que me corresponden.
No sé cómo te encuentra noviembre.
Quizás apenas estás empezando a mirar algo que habías dejado a un lado.
Quizás llevas tiempo haciendo ese trabajo.
O tal vez este año te ha pedido tanto que todavía no has tenido espacio para detenerte.
A todas nos puede servir una pausa antes de que termine 2026.
No para hacer un balance perfecto ni para apresurarnos a cerrar lo que aún necesita tiempo.
¡Sí, para reconocer dónde estamos hoy y preguntarnos qué queremos hacer con los días que nos quedan!
Yo elijo entrar a estos últimos dos meses con raíz firme y fuego vivo.
Cuidar lo que me sostiene y prestar atención a lo que todavía quiero mover en mi vida.
Y tú, ¿qué has fortalecido este año y qué quisieras atender antes de que termine?