28/08/2024
HASTA LA VISTA, MÁQUINAS
Han pasado ya días desde el último campeonato de Pablo Herrera y Adrián Gavira, pero no quería hacer un post más con prisas, esta pareja ha representado demasiado para el vóley playa español y mundial.
No pudo haber mejor despedida para nuestras leyendas que disputar la final del Elite de Hamburgo contra los Noruegos Andy Mol y Christian Sorum. No ganaron a los vikingos, pero era lo de menos. Los momentos finales, viendo a Adrián y Pablo sonreir felices ante un estadio lleno y en pie reconociendo una trayectoria irrepetible, tanto por una longevidad deportiva fuera de lo normal, como por todo lo que trasciende de un equipo deportivo.
Quienes hemos tenido la suerte de conocerlos en persona y compartir tiempo con ellos en sus entrenamientos, podemos asegurar que la amistad que los une será para siempre, porque ya no serán compañeros de equipo, pero siempre serán HERMANOS.
Por todos lados ha habido muestras de agradecimiento, y es que su constancia, sacrificio, humildad y trabajo deben ser ejemplo para las siguientes generaciones de deportistas. Nada se consigue fácil y sin esfuerzo, y ellos lo han demostrado. Ojalá decidan compartir con la base de este deporte esta filosofía que los ha hecho únicos, porque será de gran valor para asegurar que su legado no se pierde con su retirada de las pistas.
Echando la vista atrás, la plata olímpica de Pablo con Bosma en 2004 y el oro europeo de 2005 con Mesa. El bronce europeo en 2009 ya juntos, y el oro en 2013. Con su bronce en 2018, cerraban su palmarés en campeonatos fuera del circuito mundial. Lejos ya de su "prime", donde algunos ya se habrían rendido, ellos aún querían más, y para hacerlos crecer hasta hoy, llegaba Fran Marco al equipo. No pudo ser más acertada la decisión. Con Fran, la pareja resurgió y volvió a competir al más alto nivel. Sin él, todo lo que vino a continuación no habría pasado. Momento especial el oro en el Challenge de La Paz, tras unos momentos personales muy duros para Adrián. Hay más momentazos, los JJOO de Tokyo, por ejemplo, pero no caben todos aquí.
No todo iban a ser buenos momentos en una carrera de 16 años juntos. Lesiones como la rodilla de Pablo o cuando los dolores de espalda se agudizaban, enfermedades como el Dengue que contrajo Adrián y lo dejó fuera de combate por semanas, o la pérdida de familiares no dejarían de poner a prueba a la pareja, que a todo lo que vino se repuso y continuó luchando.
Además de Fran, el equipo se completó esta última etapa con Pablo Díaz y Antonio García de Alcaraz. Dos profesionales con los que Pablo y Adrián han logrado lo inimaginable.
Y para terminar una carrera sin igual, un extraordinario 5º puesto en los JJOO de París (6 JJOO para Pablo y 4 para Adrián, casi nada), y una plata muy dorada en el Elite16 de Hamburgo. Un extraordinario colofón a una aventura, como decimos, irrepetible.
Solo nos queda darles la enhorabuena y agradecerles todo lo que nos han hecho disfrutar con este deporte. Desearles una nueva vida llena de felicidad, salud y familia, y si tenemos que pedirles algo más, sería que nos visitaran en Castellón en el próximo Futures, para verlos juntos y despedirnos en persona. 😅
Hasta la vista, máquinas.