11/07/2016
La fresa: un fruto saludable y seductor
Delicada, seductora, de color rojo brillante, exquisito sabor e intenso aroma, así es la fresa, una fruta que evoca la se*******ad femenina y a quien algunos consideran “el bocado más sexy”.
Lo que más caracteriza a esta fruta es su inconfundible y penetrante perfume. Su delicadeza, suavidad y su particular forma, se compara a la de un p***n femenino y quizá por ello algunos la llaman “la fruta seductora o femenina por excelencia”.
Aunque la mayoría de las personas creen que la baya es el fruto de la fresa, no es así, son los puntitos negros que hay sobre ellas las que constituyen su auténtico fruto.
Existen más de 600 variedades de fresas, algunas de color rojo brillante y otras de color rojo-anaranjado. Su sabor varía de ácido a dulce y según su tamaño se clasifican en fresones (las de gran tamaño) y fresas (las pequeñas).
La fresa es un alimento delicado y perecedero. Su carne tierna y jugosa se deteriora con suma facilidad, especialmente con el calor, la humedad y al transportarlas. Por ello deben guardarse en un lugar fresco y oscuro y al elegirlas debemos asegurarnos de que tengan una apariencia y aroma fresco y brillante y no retirar sus hojas hasta después de lavarlas, ya que esto las conservará mejor.
Propiedades nutritivas, cosméticas y gastronómicas:
Las fresas contienen un 85% de agua y aportan pocas calorías. 100 gramos contienen apenas 34.5 calorías. Son fuente de muchas vitaminas y minerales tales como vitamina C, E, ácido fólico, calcio, yodo, fósforo, magnesio, hierro y potasio.
Estas frutas poseen propiedades revitalizantes y antioxidantes. Aportan poca cantidad de azúcar y son altas en fibra, por lo que constituyen un buen ingrediente para regímenes adelgazantes o para dietas de personas diabéticas.
Además de sus propiedades nutritivas, las fresas se utilizan con fines medicinales y depurativos, se les atribuyen propiedades diuréticas, antirreumáticas, astringentes, antiinflamatorias, antianémicas y anticancerígenas, entre otras.
Las fresas constituyen la base de dietas depurativas, pues purifican el sistema digestivo, eliminando las toxinas del organismo.
También la cosmética ha sabido aprovechar sus beneficios contra las arrugas, problemas de la piel o para calmar los efectos de la insolación. Sus hojas y pulpa se utilizan en mascarillas naturales.
Y qué decir de la gastronomía, donde las fresas ocupan un lugar privilegiado. Se les puede emplear enteras, en trozos o en rodajas, frescas, al natural o sazonadas con azúcar, vino, crema o nata. Estas frutas constituyen el ingrediente principal de mermeladas, jaleas, dulces, pasteles, ensaladas, salsas, gelatinas, helados y sirven como corona de muchos postres.