15/09/2024
No contacto, no es señal de debilidad sino de autocontrol y dominio propio.
NO CONTACTO
Cada arte marcial mantiene una filosofía de entrenamiento que la distingue de otras artes marciales similares, ya sean chinas, japonesas o coreanas. Estas diferencias se basan en la cultura, costumbres, creencias y tecnicas de los maestros fundadores, tratando de crear un balance entre la parte física y espiritual del arte marcial.
El gran maestro Duk Sung Son recordaba que, siendo boxeador aficionado en Corea, después de su entrenamiento diario llegaba todos los días golpeado y adolorido a su casa. Sin embargo, cuando comenzó a entrenar en la escuela Chung Do Kwan, todo cambió y el ambiente era de camaradería y respeto bajo la filosofía del no contacto
¿Qué significa la filosofía del “No Contacto” dentro del Tae Kwon Do Chung Do Kwan?
En “stricto sensu”, el término “no contacto” en la acepción que usamos cuando entrenamos se refiere a no tocar con técnicas de ataque o de defensa a una persona cuando realizamos algún tipo de entrenamiento en clase o en una competencia, deteniendo cada ataque a centímetros o milímetros de su objetivo final.
Para definir mejor esto, citaré una perla de la filosofía Chundocuaniana y Venezolana tal como lo aprendí de mi maestro desde mi primer día de clase:
“PEGAR CUALQUIERA LO HACE”
En mi caso, como adolescente de 13 años que comenzaba a entrenar un arte marcial influenciado por las películas de cine y TV, y por el misticismo que rodeaba las artes marciales a finales de los 70, esta primera interacción con las artes marciales ponía en duda si era adecuado o no seguir con mi entrenamiento. Porque, ¿quién comienza a entrenar un arte marcial en el que te prohíben utilizar las técnicas aprendidas en clase? Pronto comprendería a fondo todo lo que este concepto implicaría.
El entrenamiento continuo a través de los años te lleva a entender un un segundo concepto:
“Cada ataque se realiza con suficiente fuerza y con un mínimo de contacto para que el oponente sienta que ha sido tocado, pero nunca con la intención de causar algún tipo de lesión al oponente.”
Para entender este concepto, que parece un poco ambiguo, debemos comprender otros fundamentos básicos de nuestro estilo, como lo son la focalización y la precisión, que nos llevan a tener control absoluto sobre cada ataque o bloqueo. Sin estos conocimientos y su práctica activa, es imposible alcanzar el objetivo de este segundo concepto.
Un tercer concepto nos lleva a entender que:
“Cada bloqueo debe realizarse con la fuerza necesaria para detener una patada o un puño, asegurando que el atacante sienta que ha sido bloqueado, pero no con la fuerza suficiente para causarle alguna lesión.”
Aquí observamos una variante del concepto inicial que debemos aprender, y es que los bloqueos, cuando se realizan con suficiente fuerza, pueden causar lesiones graves a una persona, inmovilizándola de inmediato y durante días. Bloquear patadas con los codos o elevando la pierna para bloquear con la tibia son técnicas de bloqueo que directamente causan lesiones muy fuertes y requieren extensos periodos de recuperación. Lejos de lo que se acostumbra enseñar en clase, un bloqueo muy fuerte se convierte en un movimiento ofensivo cuyo contacto también debe ser limitado.
DISTORSIÓN DEL CONCEPTO DE “NO CONTACTO”
Tiempo ha pasado desde que el GM Duk Sung Son llevó el concepto de “no contacto” desde Corea a EE. UU. Pareciera que, con el pasar de los años, algunos profesores han tomado literalmente este concepto y sus alumnos han perdido la capacidad de realizar un ataque efectivo que permita neutralizar a una persona en un combate real. Vemos en redes sociales combates que se realizan con técnicas a 20 o 30 cm de cualquier objetivo válido, o combates de cinturones negros en los que las técnicas de ataque se realizan sin fuerza o sin velocidad, en prevención de cualquier contacto ocasional que pudiese realizarse. Nada más alejado de la realidad.
En competencia se repiten algunos errores por parte de los jueces centrales como el error de NO puntuar técnicas de ataque con patadas o puños que son correctamente realizadas y detenidas sin realizar contacto alguno, estos mismos jueces por el contrario si la técnica golpea al adversario la valoran como un punto indudable distorsionando todo el sistema de aprendizaje.
Otro error es entender que cuando nos referimos a “no contacto” solo nos referimos a técnicas que efectivamente llegan a un objetivo válido para puntuar. Por tanto, se observa a algunos competidores realizando múltiples técnicas de puños o patadas con máxima fuerza a los brazos u hombros de un oponente. Esto es contacto excesivo y debe advertirse al competidor de inmediato.
De aquí, pues, que el “no contacto total” es una utopía que aleja al practicante del contenido ofensivo y defensivo del arte marcial, y no es lo que originalmente aprendió y enseñó el GM Duk Sung Son. Las artes marciales, hasta el día de hoy, son catalogadas como deportes de contacto, y este contacto está regulado por normas que lo limitan y controlan.
Durante los años 80 y hasta aproximadamente el año 86, se permitía la participación en campeonatos de artes marciales abiertos en los que competían practicantes de distintas disciplinas como Karate, Kung Fu, TKD ITF, TKD Federado, Karate Libre, Kick Boxing, entre otros, campeonatos que no se regían bajo nuestros lineamientos de no contacto. En una ocasión, durante uno de estos campeonatos, recuerdo a un juez central de Karate que detuvo mi combate y se acercó para explicarme: “Entiendo lo que haces (marcar puntos), pero si no golpeas fuerte jamás vas a ganar”. Por supuesto, si se participaba en este tipo de campeonatos, se debía tener la habilidad de poder realizar un contacto “ligero” o, de lo contrario, simplemente nos convertiríamos en presa fácil de los demás competidores.
En otra ocasión, a finales de los 90, un instructor de Caracas llevó a entrenar a clases en mi gimnasio a un grupo de practicantes de distintas artes marciales, con miras a conformar una selección que representaría a una institución educativa de la zona. Este grupo fue previamente instruido que nosotros NO HACÍAMOS CONTACTO durante los combates.
En un momento de la clase, estos invitados, con técnicas que requerían muchas acrobacias, comenzaron a combatir y a excederse en el contacto con todo el grupo de clase. Yo advertí esto con antelación y, cuando llegó mi turno, comencé a recibir ataques descontrolados muy fuertes, como si golpearan a un s**o.
Tratando de enseñarles nuestra técnicas y la fuerza que podíamos generar, comencé a realizar técnicas con contacto ligero al 25% de mi capacidad total, sin respuesta favorable. Cuando cambié a un 60% de mi fuerza, pronto comenzaron a caer del dolor que producía cada técnica. En un momento, uno de ellos me reclamó desde el piso de forma airada: “Uds. nunca pueden hacer contacto”. Por tanto, este grupo intuía que nosotros nunca podíamos defendernos si recibíamos ataques sin control. Definitivamente, otro malentendido del concepto de “NO CONTACTO”.
El NO CONTACTO es una expresión de respeto por tus compañeros, por tu maestro, y por el arte marcial. Es un reflejo del desarrollo alcanzado por cada alumno que valora la habilidad y la precisión de un practicante al realizar una técnica.
El NO CONTACTO es una filosofía destinada a proteger a tus compañeros de entrenamiento y a tus adversarios durante una competencia.
El NO CONTACTO es una filosofía y un fundamento que se debe entrenar desde el primer día de clase, realizando ejercicios especiales que permitan lograr el control y la precisión necesarios para detener un ataque a milímetros de su objetivo.
El NO CONTACTO no significa que NUNCA realizaremos una técnica que golpee de forma NO INTENCIONAL o de forma controlada a alguna persona durante un entrenamiento en clase o en un combate real.
El NO CONTACTO no significa que NUNCA RECIBIREMOS un golpe como consecuencia de algún DESCONTROL NO INTENCIONAL durante los entrenamientos o en una competencia.
La práctica del Tae Kwon Do Chung Do Kwan, en su entrenamiento normal o en competencia, debe promover el autocontrol de la mente, el cuerpo y el espíritu. Esto se manifiesta a través de la moderación en la fuerza de los ataques y bloqueos, simplificados bajo la filosofía del NO CONTACTO.
En la búsqueda de autoconocimiento y realización personal, a través del entrenamiento continuo, todo practicante encontrará el método o la práctica que mejor se alinee con sus objetivos y deseos internos dentro del TKD.
Como practicante activo, encontré mi propio camino, mi desarrollo espiritual y físico, eligiendo técnicas y enfoques que representaban mi propia naturaleza y aspiraciones, siendo fiel conmigo mismo en mi proceso de crecimiento personal. Pero yo, como alumno de TKD, tuve el mejor de los maestros, aunque esa es otra historia.
Asi lo aprendí, asi lo recuerdo, asi lo escribo.
Prof. Rubén Lander
Presidente de la AIT