02/09/2026
VENEZOLANIDAD Y BARRAS BRAVAS
Alguien, en la pantalla de ese desfile de perder el tiempo en que se ha convertido nuestro móvil, aparece para recordarnos, a manera de lección inducida, que en el beisbol, refiriéndose al profesional nuestro, los fanáticos de los equipos van a un juego y pueden convivir con sus diferencias durante el encuentro sin que los ánimos rebasen las barreras.
Hay gestos, sentencias, creatividad en las palabras que se inventan para ridiculizar al rival, alguna que otra cita subida de tono y la vaina, muchas veces termina en una jodedera o una cerveza “pal pana”. Es una venezolanidad, es un encuentro donde las disputas y las adhesiones a, un y otro equipo se fraguan en el grito y la mamadera de gallo. El caraquista y el magallanero pueden estar al alcance en la tribuna, incluso uno al lado del otro y muy pocas veces pasa de esos trances.
El fútbol es otra cosa. La asistencia al estadio es, ya de por si, un pleito, una confrontación. Claro, debemos zanjar que no son la mayoría. La incitación empieza temprano en la semana con todo lo que rodea al espectáculo. Si es de visitante, se hace imponderable, la presencia en la tribuna. Hay que animar, hacer ruido, demostrar el poder hormonal que hace falta en la cancha. Impensable que una camiseta roja se muestre en el bando amarillo. Los contrarios deben estar con los contrarios. Si no estas con el equipo corres peligro.
Si es de local, entonces, se agrega todo lo anterior más pancartas, humo, alcohol y regionalismo. El estadio pasa de ser un monumento deportivo al tradicional circo romano donde debe correr sangre. La destrucción es la consigna. Hay que causar terror.
Los hechos de violencia que se vienen registrando en los estadios fútbol merecen toda la atención.. texto completo en full-deportes.com