07/05/2026
LA BOINA DE LAS FUERZAS ORIENTALES.
La preferencia por la boina no es ajena a nuestro país, donde se estima que un 9% de la población posee algún ancestro vasco.
Los vascos tuvieron influencia en la conquista, la colonización y el proceso independentista americano, particularmente en la evangelización indígena y la educación de líderes y pensadores criollos.
Así, el presbítero Dámaso Antonio Larrañaga, nacido en Montevideo hijo de vasco español, fue principal responsable de la fundación de la Biblioteca Nacional de Uruguay y contribuyó a crear la Universidad de la República.
En 1824 se produce el primer arribo voluminoso de vascos franceses dando pie a un flujo migratorio de más de un siglo.
Así arribó también procedente de Francia quién pasara a ser un héroe de la Infantería Oriental, el General León de Palleja.
Hijo de un cirujano militar español, combatió en la "Primera Guerra Carlista", luchando como Teniente de Infantería de los rurales carlistas del País Vasco desde 1833 a 1839.
Perseguido por los vencedores, se refugió en Francia cambiando su nombre natal de José de Pons y Ojeda.
Caído en acción en 1866, el General Palleja fue en vida un soldado sin par, creador de vastos reglamentos para la estructuración orgánica de la Infantería Oriental.
Calificado hombre de letras, sus cartas a los diarios de Montevideo aunadas en el Diario de la Campaña de las Fuerzas Aliadas contra el Paraguay son fuentes históricas claves por la franqueza con que juzgó esa guerra.
Grande su añoranza al ir junto al Batallón Voluntarios de la Libertad que portaba boinas vascas, blanca para los oficiales y punzó para la tropa.
Máxime, viéndolos abrazar la gloria el 17 deagosto de 1865, al desplegar sus tiradores al frente de la línea de la Brigada Oriental en la Batalla de Yatay, atacando a la bayoneta y arrollando la línea de tiradores enemiga, casi aniquilándola.
Luego, yendo al choque directo contra el centro enemigo, empujándolo sobre su campamento, donde ya no pudo rehacerse; siendo la Brigada Oriental, la primera fuerza aliada en cruzar armas con los paraguayos y alcanzar la victoria.
Una boina famosa en nuestra patria, hoy preservada en el Museo Nacional, es la boina blanca con borla dorada del General Lesmes de Bastarrica.
Nacido en San Sebastián, se enroló allí en el Batallón Carlista Txapel Zuri, del euskera boina blanca.
Herido en varias ocasiones, llegó a Comandante por su valor en acciones de guerra.
Perseguido, también emigro vía Francia al Uruguay, arribado en plena Guerra Grande, se unió al Batallón de Vascos Voluntarios de Oribe, siendo su Jefe hasta casi fines del Sitio de Montevideo.
Edecán de los presidentes Oribe y Berro, comandó la Infantería Nacionalista en todos los combates acaecidos en los años 1857 y 1858, en toda la azarosa campaña de 1863 a 1865 contra el General Flores y en la cruenta guerra de 1870.
Ascendido a Coronel en el gobierno de Pereyra, por una larga injusticia, sus despachos de General solo se reconocieron durante el gobierno del Coronel Latorre, en 1879.
A diferencia de otras comunidades, durante la Guerra Grande los vascos se dividieron y pelearon en bandos contrarios: los originarios de las provincias vascas del sur, en su mayoría asentados en nuestra campaña se unieron a la causa de Oribe, mientras que los de las provincias vascas del norte, residentes en Montevideo apoyaron la Defensa formando el Batallón de Chasseurs Basques, de uniforme color azul con boina vasca colorada.
Creados con 659 plazas, mantuvieron durante toda la contienda un promedio de 600 efectivos. Siendo inicialmente el 3er. Batallón de la Legión Francesa, en abril de 1845 solicitaron y obtuvieron la escisión de aquella convirtiéndose en un cuerpo independiente: el Regimiento de Cazadores Vascos.
Al ingresar en él voluntarios de otros batallones de la Legión y vascos llegados de Buenos Aires, queda conformado con su Estado Mayor, Administración de Víveres, Músicos, Artillería, Granaderos, Voltígeros, siete Compañías de Infantería y un destacamento de Vascos Voluntarios de la Colonia, con asiento en Colonia del Sacramento. De la mano de la guerra llegaron la sangre y las muestras de valor; de particular fiereza fue la lucha librada el 24 de abril de 1844 en que se enfrentaron por azar en el fragor del Combate de Tres Cruces las unidades vascas de ambos bandos, dando lugar a la jornada más mortífera del sitio de casi 9 años a Montevideo que Alejandro Dumas comparó con las guerras homéricas.
Paradójicamente, cuarenta años más tarde, en esta Nueva Troya los vascos de ambas vertientes de los Pirineos se unirán para fundar la Sociedad Protectora de la Inmigración Vascongada "Laurak Bat", primer Centro Vasco del mundo.
La tradición de lucir la boina colorada sobrevivió en unidades o reparticiones de nuestro Ejército Nacional hasta principios del siglo XX.
A modo de ejemplo, durante la Campañas de 1904 consta en la colección de archivos del Teniente General don Pablo Galarza, que uno de sus jefes subordinados, el Comandante José Chiappara, a cargo del Grupo de Ametralladoras del Ejercito al Sud del Río Negro, le eleva el 4 de junio de 1904 una solicitud de equipo para organizar las tropas a su mando requiriendo, entre otros efectos, de180 boinas coloradas.
Don José Chiappara pese a ostentar por entonces la jerarquía de Comandante de Guardias Nacionales, estaba presupuestado como Capitán graduado de Línea perteneciente al Regimiento “Patria” (actual Reg. "PATRIA" C. Bldo. Nº8 de Cerro Largo).
La tradición de la boina se retoma en la década de 1970 con el uso de la boina gris lucida por soldados y oficiales de sangre pujante y generosa, no solo del Ejército Nacional sino también de otros ámbitos de las Fuerzas Armadas. Inicialmente no reglamentada, pasó a ser vestida oficialmente como signo de los PARACAIDISTAS uruguayos por el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Centro de Instrucción de Paracaidistas del Ejército (C.I.P.E.), aprobado por decreto del 17 de febrero de1976.
Por éste se dispuso que el C.I.P.E. funcionara como elemento constitutivo del Batallón de Infantería N°14, pasando a ser dicha boina un distintivo emblemático de esa Unidad.
Esta tradición continuó en otras Unidades no menos prestigiosas como, el Regimiento “Tte. Gral. Pablo Galarza” de Caballería Blindado N°. 2, que en 1980 recibe tanques M-41 A1 y en 1982 es dotado con transportes blindados de personal M-113, desarrolla con orgullo el uso de una boina de color negro como signo de su alta especialización como cuerpo blindado, siguiendo el ejemplo demás de medio centenar de ejércitos que hoy distinguen con boinas negras a sus fuerzas blindadas.
Similar camino recorre el Batallón de Infantería Blindado Nº13 Uy, que también recibe nuevo material, adquiriendo el derecho a lucir la boina de la Infantería Blindada, confeccionada en un color verde que ha pasado a ser el característico de su especialidad.
También en la década del 70, el entonces Batallón de Infantería Motorizado N°15 (hoy en día Batallón de Infantería Mecanizado Nro.15), por ese entonces, recurre al uso de una boina camuflada para estimular el espíritu de cuerpo de sus tropas.
Es en esta línea de pensamiento que, al finalizar el siglo XX, todas las unidades de combate del Ejército Nacional hacían de la boina su cubre-cabeza de honor, empleándola en las paradas y desfiles militares.
Merece particular destaque, por su relación con los Cuerpos Blindados, que con fecha 01 de enero de 2001, mediante publicación del R.I. 29-4, se estableciera el uso de boinas color mordoré para la Caballería Blindada: “ Sobre fondo de color mordoré un tanque en color dorado con detalles en negro, con dos lanzas cruzadas por detrás en color dorado sobre el cual y en su centro se ubicará un círculo negro con el borde y el número correspondiente a la unidad en dorado”.
Allí también se define el uso de boinas color escarlata vivo para la Artillería, destacándose por el tenor de este trabajo al desactivado Agrupamiento de Artillería Autopropulsado 122mm. y al actual Grupo "Exodo del Pueblo Oriental" de Artillería AP 122mm Nº2, sobre fondo de color rojo, dos cañones cruzados con una granada en el centro en color negro con los bordes dorados, sobre la cual y en su centro se ubicará el número correspondiente a la unidad en dorado. La llama de la granada irá en color rojo con borde dorado”.
Mucha similitud existe entre la boina vasca y las boinas escocesas, flamencas o italianas, sin embargo, el rasgo de identificación más significativo es la forma de usarlas. El vasco apenas introduce la boina en su cabeza, mientras que otras naciones se la calan hasta las orejas.
Este legado cultural se ha incorporado en los integrantes del Ejército Nacional, quienes por lo general usaban la boina inclinada hacia la derecha (diferente las tropas PARACAIDISTAS que dan vuelo hacia la izquierda).
Según sea la maña del usuario, los perfeccionistas se colocan la boina con las dos manos, mientras que los resueltos la ajustan con una sola mano, de un golpe, dándole siempre un vuelo delantero.
Toda moda militar, por sencilla que sea, precisa de habilidad. La gracia y el movimiento en nuestro uso de la boina se ven expresados como en la estatuaria griega, por la interrupción de la simetría.
El 17 de julio de 1981, el Batallón de Infantería Blindado Nº 13 pasó a distinguirse en forma exclusiva por el uso de la boina verde, prenda que pasa a identificar a la Infantería Blindada de nuestro país.
Ese día, el Comandante en Jefe del Ejército en emotiva ceremonia procedió a la entrega de boinas verdes a todo el Personal Superior y Subalterno de la Unidad.
La boina original de la Infantería Blindada luce prendida la insignia metálica que corresponde a la silueta frontal del M-24 con fusiles cruzados, extraída del logotipo de la Unidad. El tanque dorado refiere, al emblemático Tanque Liviano Chaffee M-24, viejo camarada que desde hace más de medio siglo sigue prestando servicios.
Instructor de decenas de generaciones, engendró en su vientre de acero tempranas vocaciones tanquistas.
- Articulo redactado por Wilfredo Paiva Vazquez / Military History -
* Agregamos a este articulo:
En la nueva renovación de uniformes del Ejército Nacional, a partir de 2015 que se instala el uso del nuevo uniforme pixelado cambio al cual en 2022 tambien se le incorpora a todas las unidades del Ejército Nacional, la boina de color verde, la misma cambia de posición ahora el vuelo hacia el lado izquierdo, con la insignia metálica de la heráldica del "Ejército del Uruguay" ubicada sobre el ojo derecho.
Esta se utiliza en actos protocolares oficiales y desfiles de la fuerza en todo el territorio nacional y tambien en el extranjero con uniforme pixelado y en ciertos casos con el uniforme 3A.
Referente a la boina gris caracteristica del Batallón de Infantería Paracaidista Nº14, sigue siendo el elemento identificativo de dicha unidad para todos los ambitos y no se le modificó ni condicionó su uso.
En el Batallón de Infanteria Blindado N°13, usa su tradicional boina verde en la interna de dicha unidad, esperamos dentro de poco se le restituya el uso de la misma en todos los actos prontamente.
- Edicion final y actualización 7 de mayo de 2025, Manuel Acuña.-