27/10/2025
Crónicas de un viernes de sparring.
El sparring no es una pelea.
Es una conversación entre dos personas que comparten la misma pasión y el mismo camino.
No hay enemigos, hay compañeros que se ayudan a mejorar.
Hace unos días un alumno me preguntó si alguna vez nos enojamos por los golpes.
Le dije que hay que sacar la violencia del factor.
Entiendo la pregunta, porque en la vida diaria cuando alguien te golpea suele haber una intención negativa detrás.
Pero en el sparring es distinto: acá un golpe no es un ataque, es una herramienta.
Puede venir de un amigo, de un hermano, de alguien que respetás y que quiere verte crecer.
Cuando hacés sparring sabés que podés recibir algún golpe,
pero también sabés que detrás de ese golpe no hay enojo,
sino aprendizaje.
El sparring ligero es la mejor forma de aprender y de naturalizar el contacto.
Permite ajustar la distancia, el ritmo, la respiración y las emociones sin que el ego interfiera.
Ahí es donde el cuerpo y la mente empiezan a entender el verdadero sentido del combate:
control, respeto y crecimiento.
Así se entrena el control, la humildad y el respeto.
Así se construye el carácter.
Así se entrena en RoundII