09/10/2017
Cantera Inagotable
Tal así como los mejores equipos del mundo apuestan a sus juveniles para convertirlos estrellas de la Elite mundial, así el Cromba se la jugó por la joven promesa que hoy da sus frutos.
El equipo volvió a pararse 2-4-1 como lo supo hacer en sus primeros pasos en la Liga Siete (que se juega de a 😎. Agustín “Buffonti” Montaner (o también reconocido como Kevin Dawson) en el arco. Agustín “Mastrolenta” Mastropierro y Matías “Corazón Valiente” Llambí conformaban una zaga que prometía buen pie. Mitad de cancha para Ignacio “Nasco” Urtiaga, haciendo doble cinco con Agustín “Bobodé” Aguadé. Pablo “al borde del acv pero siempre atr” Biasco por derecha y la joven promesa Agustín “Pendejo” Flores por izquierda. Bruno “Goleador de las áreas frías” Flores como único punta. El veterano (por su calvicie, no por su experiencia) Ignacio “Paguen la cuota del Cromba” Illarietti esperaba en el banco de suplentes.
El comienzo del encuentro fue muy disputado en mitad de cancha y sin ocasiones claras (el mano a mano del negro no contó como chance clara porque todos sabíamos que lo iba a errar). El Cromba tenía cancha en bajada y viento a favor pero aún no lo podía sacar provecho.
Pero el Cromba es de la Celeste de antes; al Cromba le gusta la pierna fuerte y los goles totalmente fortuitos. Nada de tocar en corto en la mitad de la cancha como Valverde, Bentacur y Vecino. Nada de triangulaciones y jugar al ras del piso. Por ello, fiel a nuestros viejos valores, el primer gol provino de una jugada de 2 toques, el cual uno fue un pelotazo: Mastrolenta revienta, Negro Flower la baja sin querer con el pecho, y se la lleva el pendex que queda mano a mano con el golero y define notablemente al primer palo. 1-0 y pelota al medio.
Para no ser menos, el segundo gol fue aún más old school uruguaya: falta a favor del CNAC que Valbiasco garronea y Nasqui la empuja para reencontrarse con el gol y tirarle todo el chetaje encima. 2-0.
Segundo tiempo. Cancha en subida, viento en contra. A los 7´ descuenta Tótem y aparecía el famoso fantasma: “Somos autistas! Somos autistas!”. Como si fuera poco, minutos después llega el empate después de un centro frontal que el promedio 1.69mts de altura de los auriazules no pueden despejar y mansamente ingresa en portería propia.
Pero eso no era todo; cual boxeador que sale a combatir un nuevo round, cual espartano que sale a dar una batalla más, o cual Larvigo que a las 6am se compra la penúltima birra en el boliche y se encuentra dispuesto a chamuyar a la última mina que queda en el baile, así salió el Cromba. A ganar. Porque a los hippies ni cabida.
Y el 3-2 llegó como tenía que llegar: lateral al área rival, pelota sucia que la peina el Cromba entero, para que el Pendex vaya a buscar la Segunda Pelota, se llene el pie de fútbol, y con un certero remate infló la red del arco rival. Entre los festejos se le oyó decir a su hermano mayor “así de define, imbécil.”
3-2. Palo y a la bolsa. Para el deleite de todes les cromberes (lenguaje inclusivo). Porque la historia lo pedía. Porque la Black Card tenía que estar a la altura de las circunstancias.
Buffonti: 9. Cada partido brinda más seguridad en el arco, fundamental para los paralíticos de los zagueros. Sin culpa en los goles.
Mastrolenta: 7. Durmió más de 5hs la noche anterior y el equipo lo sintió. Negativamente. Con un pucho y una birra en la mano, disfrutando del precioso día, desactivó varias bombas en los minutos finales.
Corazón Valiente: 8 (+2). Marcó, se barrió, y jugó. Hizo todo bien. Los puntos extra son porque no le dio un patatús en el campo de juego.
Limao: 8. Nos sorprendió a todos, con ese timing que nada tiene que envidiarle al pelado Cáceres. Hasta se barrió y, lo más importante, después pudo levantarse casi sin ayuda.
Pendejo: 10. El único no-parapléjico del Cromba. Corrió, marcó, jugó, y doblete personal. Dijo que esta semana le enseñaría a definir al hermano.
Boinadé: 8. Por suerte se resignó de querer eludir a los 8 (ocho) jugadores rivales, y cumplió una tarea destacada en la marca y en la generación de no-juego de los auriazules.
Ignasco: 7 (+1). El punto extra es porque ha logrado reducir considerablemente los espasmos que tiene por partido. Era su partido para tirar todo el chetaje encima y cumplió. Se notó que fue a una fiesta de disfraces de mi**da y se fue a dormir 2am.
Valbiasco: 8 (-1). En la marca cumplió, como nos tiene acostumbrados. El punto de menos fue por ese fake ataque epiléptico que tuvo en la mitad de la cancha que hizo que se le pararan los pelos del c**o al cronista.
Negro: 9. Ya nos rendimos, él y nosotros, de esperar que haga goles en una fase regular del campeonato, sólo en los partidos por la permanencia. Arriba fue la pesadilla de los hippie-zagueros poniéndoles su enorme c**o y ganándoles siempre. Además, tuvo una (o dos, no me acuerdo bien) asistencias.