30/05/2026
Amaya nació con el circo, pero hoy es una pedagogía viva basada en el cuerpo, la conciencia y la comunidad.
Está inspirada en el DUA (Diseño Universal para el Aprendizaje) y parte de una pregunta simple:
¿Cómo diseñamos espacios donde diferentes formas de aprender, participar y estar puedan convivir de verdad?
En Amaya trabajamos haciendo ajustes sobre el diseño, no sobre las personas. No acompañamos a alguien con necesidades especiales, porque vemos barrreras en esas formas de acompañamiento, nosotras acompañamos desde la diversidad de formas de ser y estar en el espacio.
Para eso desarrollamos herramientas pedagógicas propias, como el rol del satélite: una persona que acompaña junto a la persona responsable de forma de asegurar una mayor participación en el grupo.
Y si bien empezó con el circo... hoy aplicamos esta mirada en los talleres de circo, como en los laboratorios pedagógicos Amaya, en formaciones de Registros Akáshicos y en acompañamientos individuales.
Porque creemos que cada persona merece sentir que pertenece a un espacio, honrando y encontrando su propio ritmo, su manera de aprender y su propia forma de estar.
¿Qué parte de esta visión resuena con vos?
Te leo,
Jade
Fotos de distintos talleres de circo en el Maresme. La primera en uno para