07/10/2026
Que estés bajo presión no significa que estés derrotada.
Hay momentos en los que las dificultades llegan por todos lados. Nos confunden, nos cansan y hasta pueden llevarnos al borde de la desesperación.
Pero me encanta cómo Pablo describe la realidad de la fe: no niega la dificultad, pero tampoco le concede la última palabra.
“Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación. Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos”. — 2 Corintios 4:8-9, NTV
Hermana, quizá hoy te sientes derribada, pero no estás destruida. Quizá no entiendes lo que está pasando, pero no estás abandonada.
La dificultad es real.Pero la presencia de Dios también. Y eso lo cambia TODO.