08/04/2020
EMOCIÓN ES ACCIÓN
La emoción está siempre presente, aunque no siempre la escuchemos o reconozcamos.
Así como no puedo cambiar mi pasado pero puedo diseñar mi futuro, no puedo elegir mi emoción, pero si podré elegir mi acción. Asumiré responsabilidad ante las situaciones y emociones a las cuales la vida me enfrenta.
Proporciona inteligencia a tu emoción transformándola en algo productivo. No quedes capturado en ella, sino opera con ella abriendo posibilidades de acción efectiva, siguiendo estás pautas:
1. Reconoce la emoción; intenta definir cuál es tu emoción, qué sientes ante el evento o situación. Transfórmate en observador de tu emoción, hasta que puedas ponerle nombre.
2. Acepta la emoción; sin juzgar, sin juicio. Comprende que las personas no elegimos sentir lo que estamos sintiendo. La acción -como responsabilidad- sí es una elección. Tener la tentación de hacer algo es diferente a hacerlo. La tentación ; hacerlo es una elección.
3. Indaga e investiga en las razones; afirmamos que detrás de cada emoción hay una historia. A veces es la historia la que genera un estado emocional, pero también acontece que ese estado genera una historia. También interpretamos el mundo desde la emocionalidad que tenemos. Por ello se torna relevante aceptar de manera incondicional la emoción, pero revisarla críticamente.
Leonardo Wolk “El arte de soplar brasas”.