09/05/2026
¡UNA VEZ MÁS EN LA LIGA MAGISTERIAL……. TAMAÑO DE PARTIDO!
La Jaiba Brava llegaba con una misión nada sencilla: necesitaba 8 goles para avanzar a la semifinal. Pero enfrente estaba Pablo Rostro, la estrella de Grillos, quien parece que recibió una instrucción muy diferente y vaya que se la tomó en serio, Pablo se vio confiado, sobrado, caminando por la cancha, como si estuviera paseando por el malecón un domingo por la tarde.
Despeje cortito…
Despeje al centro…
Balón regalado…
Otra vez al centro…
¡Y la Jaiba frotándose las manos! 🦀🤣
A esas alturas uno ya no sabía si Pablo estaba defendiendo a Grillos o haciendo casting para convertirse en refuerzo de la Jaiba Brava. Porque Pablo se entiende que juega con calma… ¡pero cuando el rival necesita ocho goles, tampoco hay que ponerle alfombra roja hasta el área!
Se le vio con una seguridad impresionante, de esas que hacen pensar:
“No se preocupen, muchachos… yo me encargo.”
Y sí… ¡se encargó de darle emoción al partido! 😂😂
La Jaiba necesitaba una remontada histórica y Pablo parecía dispuesto a poner su granito de arena, ¡Ocho goles necesitaba la Jaiba y ocho veces parecía que Pablo decía: “ahí les va otro baloncito”! Definitivamente, en la Liga Magisterial hay partidos que se juegan con los pies y otros que se juegan con una confianza del tamaño del estadio. Pablo Rostro no fue el muro de Grillos: fue la puerta automática de la Jaiba Brava. ¡Cada despeje al centro llevaba código de acceso incluido!