01/18/2026
Inmortalidad en el TD Garden: Los Boston Bruins retiran el histórico número 33 de Zdeno Chara
El techo del TD Garden tiene un nuevo inquilino de 2.06 metros de altura... al menos simbólicamente. En una ceremonia cargada de emoción y respeto, los Boston Bruins elevaron de forma oficial el dorsal #33 de Zdeno Chara a las vigas del estadio, asegurando que ningún otro jugador vuelva a vestir el número del "Capitán Gigante".
Con este honor, Chara se une a un selecto grupo de leyendas como Bobby Orr, Ray Bourque y Cam Neely, consolidando su lugar como uno de los pilares más importantes en la historia centenaria de la franquicia.
El legado de un líder inquebrantable
Zdeno Chara llegó a Boston en 2006 como agente libre, una decisión que cambió el destino de los Bruins para siempre. Durante sus 14 temporadas como capitán, el eslovaco transformó la cultura del equipo basándose en la ética de trabajo y la disciplina.
Los hitos que definieron su carrera en Boston:
Campeón de la Stanley Cup (2011): Lideró al equipo a romper una sequía de 39 años sin títulos.
Ganador del Trofeo Norris (2009): Reconocido como el mejor defensa de la NHL.
Longevidad histórica: Disputó 1,023 partidos de temporada regular con la camiseta de los Bruins.
Presencia física: Con sus 6'9" de estatura, fue el jugador más alto en la historia de la liga y poseedor del récord del tiro más potente (slapshot).
"Boston siempre será mi hogar"
Durante la ceremonia, un Chara visiblemente emocionado se dirigió a la afición, agradeciendo el apoyo incondicional de la ciudad.
"No vine aquí solo para jugar hockey; vine para ser parte de algo más grande. Boston me adoptó y me dio una familia. Ver este número subir al techo no es un logro individual, es un testimonio de lo que logramos juntos como equipo y como ciudad", declaró "Big Zee".
Un impacto más allá del hielo
Más allá de sus estadísticas, Chara es recordado por su resistencia sobrehumana. Nadie en Boston olvidará las finales de 2019, donde jugó con la mandíbula fracturada y cosida con alambres, simplemente porque su equipo lo necesitaba. Esa mentalidad de "el equipo primero" es lo que hoy lo convierte en un inmortal del deporte en Massachusetts.
A partir de hoy, el número 33 ya no pertenece a un jugador, sino a la historia. ¡Felicidades, Big Zee!