06/25/2026
¡DE LOS INSUPERABLES EN EL DEPORTE CUBANO!
Hablar de Ronaldo Veitía es hablar de una de las figuras más trascendentales en la historia del deporte cubano. Su nombre quedó ligado para siempre al judo femenino, disciplina que transformó desde sus cimientos hasta convertir a Cuba en una referencia obligada del panorama internacional. Más que un entrenador, fue un formador de campeonas, un estratega excepcional y un líder capaz de sacar lo mejor de varias generaciones de atletas.
Nacido el 21 de octubre de 1947 en El Cotorro, La Habana, Veitía comenzó practicando judo como atleta, llegando a conquistar títulos nacionales. Sin embargo, su verdadera dimensión apareció desde el banquillo. En 1986 asumió la dirección del equipo nacional femenino, cuando el judo para mujeres en Cuba apenas daba sus primeros pasos y estaba lejos de las grandes potencias mundiales. Su visión revolucionó los métodos de entrenamiento, introduciendo una preparación física mucho más exigente y moderna, siempre respaldada por criterios científicos.
Los resultados no tardaron en aparecer. Bajo su dirección, Cuba conquistó títulos olímpicos, mundiales, panamericanos y centroamericanos de forma sistemática. Figuras legendarias como Odalys Revé, Legna Verdecia, Driulis González, Estela Rodríguez, Sibelis Veranes, Daima Beltrán, Amarilis Savón, Diadenis Luna, Yurisel Laborde e Idalys Ortiz crecieron bajo su tutela y terminaron escribiendo páginas doradas en la historia del deporte cubano.
Su legado olímpico resulta impresionante. Entre los Juegos de Barcelona 1992 y Londres 2012 dirigió a la selección cubana en seis ediciones olímpicas, período en el que sus discípulas conquistaron 24 medallas: cinco de oro, nueve de plata y diez de bronce, una cifra que lo convirtió en el entrenador con mayor cantidad de preseas olímpicas en la historia del judo mundial.
Pero el dominio cubano no se limitó a los Juegos Olímpicos. Durante tres décadas, las judocas dirigidas por Veitía sumaron 308 medallas internacionales, incluyendo decenas de preseas en Campeonatos Mundiales, Juegos Panamericanos, Campeonatos Panamericanos y Juegos Centroamericanos y del Caribe. En varios períodos, Cuba fue considerada la mejor selección femenina del planeta, alcanzando incluso el primer lugar por países en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.
Su extraordinaria trayectoria le valió numerosos reconocimientos. Recibió la Orden al Mérito Deportivo, fue distinguido como Héroe Nacional del Trabajo y, en 2018, ingresó al Salón de la Fama de la Federación Internacional de Judo, un honor reservado para las mayores leyendas de este deporte.
Ronaldo Veitía se retiró oficialmente en 2016 después de tres décadas al frente del equipo nacional. Falleció el 5 de diciembre de 2022, dejando un vacío imposible de llenar. Sin embargo, su obra permanece viva en cada medalla conquistada por el judo cubano y en cada atleta que aprendió bajo su filosofía de disciplina, sacrificio y excelencia.
Pocos entrenadores han transformado un deporte como él lo hizo. Ronaldo Veitía no solo ganó competencias; construyó una escuela, formó campeonas irrepetibles y colocó el nombre de Cuba en la cima del judo mundial. Su legado trasciende los resultados: es el ejemplo de cómo el talento, la pasión y el trabajo pueden convertir un sueño en una historia eterna.