06/08/2026
Si me hubieran preguntado hace años si algún día sería coach de béisbol, probablemente habría dicho que no.
Crecí viendo a mi padre dedicar gran parte de su vida a este deporte. Lo vi enseñar, corregir, competir y transmitir conocimientos a generaciones de jugadores. Pero nunca imaginé que algún día terminaría recorriendo el mismo camino.
La vida tenía otros planes.
Hoy tengo el privilegio de compartir un terreno con él y de aprender cada día de su experiencia.
Con el tiempo entendí que el béisbol es mucho más que un juego.
No se trata solamente de ganar campeonatos.
Se trata de construir relaciones, crear confianza y dejar una huella positiva en la vida de cada niño que pasa por nuestras manos.
Muchos de ellos me ven como un amigo más. Compartimos risas, viajes, piscinas, conversaciones y momentos que van mucho más allá del béisbol.
Pero también entienden que cuando llega la hora de trabajar, competir y hacer las cosas correctamente, soy su coach.
Y para mí, ese balance vale más que cualquier trofeo.
Nunca imaginé sentir tanto amor por esta profesión.
Hoy entiendo que mi verdadera pasión no es solamente enseñar béisbol.
Es ayudar a formar personas.
Y poder hacerlo junto a mi padre hace que este camino sea todavía más especial.
💙⚾️.