01/25/2026
En el libro “Dejar ir” el Dr. Hawkins comparte el poder que hay detrás de la entrega de todas esas situaciones, sentimientos y pensamientos que nos generan un disgusto emocional; misma idea que se comparte en UCDM a través de la expiación.
Dejar ir o entregar a Dios, no significa que nos volvemos apáticos a esa situación, sino que simplemente renunciamos a la idea de que las cosas tienen que ser como creemos, ya que dentro de esa idea hay un pensamiento o creencia limitante que nos aleja de quien verdaderamente somos; tengamos por seguro que la forma en que vemos la vida es debido a una programación y no por elección propia.
Lo que hace Dios es que por medio de nuestro permiso, el quita lo que está impidiendo que nosotros seamos esa mejor versión, y es ahí que nos comienza a mostrar quienes somos más allá del miedo y las limitaciones.
Entonces todo comienza a fluirá si por alguna razón pareciera que no es así, date cuenta cuantos años llevas sosteniendo esa situación, misma que seguramente se originó en un sentimiento proveniente del pasado, ese pasado pueden ir hasta la infancia, por ello aunque pareciera que no cambia, si continuamos entregándole a Dios todo lo que no nos hace sentir bien, verás como poco a poco tu perspectiva de la vida cambia.
Incluso a una persona no creyente le puede funcionar, la razón: dejo ir las resistencias que le impedían que lo que quería llegara.
El poder de la oración viene de rendirnos a lo que no somos, para que entonces Dios nos muestre quiénes somos.