22/05/2026
EL NUEVO ESTADIO RAMON FLORES BERRIOS
Personalmente creo que un estadio no tiene que ser gigante para verse bonito y moderno. Con 5,000 butacas bien distribuidas, un diseño ordenado, colores azul y amarillo bien marcados y una buena iluminación LED, perfectamente puede convertirse en uno de los estadios más atractivos del país.
Además, siendo sinceros, no todos los partidos llenan un estadio enorme al 100%, salvo finales, semifinales o partidos muy importantes. Por eso siento que un estadio compacto, pero bien hecho, genera mejor ambiente, se mira lleno más seguido y hasta mete más presión al rival.
También la tecnología LED ayudaría muchísimo a reducir el gasto de energía eléctrica. Eso podría permitir que el precio de las entradas sea más accesible para la afición en fase regular, por ejemplo precios de $6 y $10, algo que motivaría a más familias y aficionados a llegar al estadio cada jornada.
Otra cosa importante es la comodidad. A veces se piensa más en capacidad que en experiencia, cuando realmente la gente valora tener butacas cómodas, buena visibilidad, techo en tribuna, baños decentes, áreas limpias y una cancha en excelentes condiciones.
Siento que un estadio moderno no se define por cuántas personas le caben, sino por la identidad que transmite. Y un estadio auriazul, iluminado, compacto, moderno y siempre con buen ambiente, podría convertirse fácilmente en una de las canchas más bonitas y difíciles del fútbol salvadoreño.
*imagen de referencia creada con IA*