15/06/2018
¿No les dije yo? Los mundiales te obligan a mirar partidos que jamás se te cruzarían por la cabeza. A veces la pegás y te sale uno entretenido como el inaugural, pero generalmente cuando ves que el reloj marca casi tiempo cumplido te preguntás por qué mi**da perdiste casi dos horas de tu vida frente al televisor esperando que veintidós troncos hicieran milagros. Tanto que se habó de Marruecos y su racha invicta, su arco invicto y la mar en coche. “Guarda con Marruecos” tiraron algunos… ¡¡¡Tírense a la basura!!!
Un primer tiempo espantoso y una segunda mitad en la que corrieron más los asistentes médicos que los propios jugadores. Faltas, golpes, choques, cambios, camillas. Un asco. Y para rematarla, cuando se moría el partido con un cero para los dos, tiro libre para Irán desde la izquierda, centro y… y Bouhaddouz que se equivoca de arco y la mete en contra. Se quemaron todos los papeles. A la mi**da el candidato a revelación, a la mi**da sus invictos y a la mi**da las apuestas que echaban por el piso las aspiraciones del conjunto de Carlos Queiroz.
Marruecos cierra así una semana espantosa. Perdió en su candidatura para organizar el mundial de 2026 y lo vacunó Irán en el debut de la competencia. ¿Irán? Irán está en la gloria. Es, al menos por unas horas, el líder del Grupo B. ¡Qué tul?
PD: Me niego rotundamente a entregar premios. Pero si quieren el Chenemigo, se lo ganaron los veintidós titulares, todos los suplentes, ambos cuerpos técnicos, la FIFA y la madre que los parió.