09/06/2026
¿Qué sucede cuando tu paciente intenta extraer estas lesiones en casa?
La respuesta es simple: en la mayoría de los casos, más inflamación, más manchas y un mayor riesgo de cicatrices.
Cada lesión acneica tiene una fisiopatología diferente y requiere un abordaje específico.
✔️ Comedón abierto
La popular “espinilla negra”. Cuando se manipula de forma inadecuada, puede provocar la ruptura del folículo e inflamación perifolicular.
✔️ Comedón cerrado
La conocida “espinilla blanca”. La compresión excesiva suele romper la pared folicular hacia el interior de la piel, aumentando el proceso inflamatorio.
✔️ Pápula inflamatoria
No existe contenido para extraer. Al intentar exprimirla, el paciente aumenta el trauma tisular y el riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria.
✔️ Pústula
Aunque contiene material purulento, la manipulación inadecuada puede extender la inflamación a los tejidos adyacentes y aumentar la probabilidad de cicatrices.
El problema no es solamente la lesión.
Es la respuesta inflamatoria que ocurre después.
Y muchas veces las marcas dejadas por una manipulación incorrecta duran mucho más que el propio acné.
Por eso, comprender la morfología acneica, la inflamación, el microbioma y la barrera cutánea es fundamental para un manejo inteligente.
Y es precisamente este razonamiento clínico el que profundizamos en la Cito-Corneoterapia, entendiendo el acné mucho más allá de la lesión visible.