12/05/2026
EL ABC de las Habilidades Motrices y su adaptación a la Técnica Individual del Fútbol.
La motricidad es primordial en el cerebro de los niños en edades tempranas, ya que, debido a la actividad motriz, se activan las neuronas encargadas de las operaciones cerebrales superiores que permiten aprender tareas más específicas. Cuando el niño activa distintas partes del cuerpo para realizar acciones como correr, saltar, girar, esquivar y cambiar de dirección, que son las que requiere un niño jugador, más las adicionales como empujar, sentarse, sostener, caer, levantarse, lanzar, atrapar, agacharse, rodar, trepar, reptar, acomoda en su sistema nervioso central patrones motores para adquirir habilidades cada vez más complejas, permitiéndoles a los niños un mejor desarrollo y aprendizaje. Todo esto permite que la coordinación dinámica y segmentaria se adapten a distintas situaciones que el fútbol presenta.
💊Competencia Motriz
Es el conjunto de conocimientos que intervienen en múltiples interacciones que el niño realiza con los demás para resolver problemas en el juego. La habilidad motriz tiene su capacidad de adaptación; su riqueza y calidad se consiguen a través del desarrollo de las habilidades motrices, poniendo énfasis en las capacidades coordinativas.
La propuesta que presento a continuación define el momento crítico de aprendizaje durante los años de desarrollo de los niños y jóvenes, que son en los que son más sensibles a la adaptación de sus habilidades al entrenamiento, a través de 4 fases de desarrollo motor, cada una de ellas limitada por un rango de edad.
• HABILIDADES MOTRICES BÁSICAS: 🟥
Las habilidades motrices básicas son el vocabulario de la motricidad, es el pilar sobre las que se construyen las respuestas motrices más complejas. Estas habilidades básicas son amplias y se clasifican en tres categorías: locomoción, manipulación y estabilidad. El objetivo del desarrollo de estas habilidades es dotar al niño jugador de una gran variedad de patrones motores de movimiento. En la realidad, entrenamos niños de 6 a 8 años en fútbol y no debemos perder de vista la adaptación de la técnica específica del fútbol a las posibilidades motrices actuales del niño.
Es decir, mediante el entrenamiento y las competiciones, las habilidades motrices específicas deben ser adaptadas en forma de habilidades motrices básicas acordes con el desarrollo motor del niño. De esta manera, sentamos las bases para un futuro jugador de fútbol técnicamente completo.
• HABILIDADES MOTRICES GENÉRICAS: 🟦
Las habilidades genéricas se encuentran después de las habilidades básicas y antes de las específicas en la evolución de las habilidades motrices. Es decir, las habilidades motrices genéricas son el puente entre lo básico y lo específico. Se desarrollan según el patrón evolutivo, normalmente entre los 8 y los 11 años de edad, etapa en la que se desarrolla nuestro trabajo.
Las habilidades motrices genéricas son la combinación de dos habilidades básicas. Tienen como objetivo conseguir que el alumno esté dotado de una motricidad variada y global. Las habilidades genéricas aumentan su complejidad coordinativa en comparación con la de las habilidades motrices básicas. Además, ayudan a reforzar las habilidades motrices básicas interiorizadas y automatizadas en la etapa anterior.
• HABILIDADES MOTRICES ESPECÍFICAS: 🟩
Las habilidades motrices específicas se deben promover tanto en fase ofensiva como defensiva. Se desarrollarán paralelamente todas las capacidades coordinativas que se requieren para ejecutar de forma correcta las acciones específicas del juego del fútbol. Las habilidades motrices específicas son gestos motores que se combinan y requieren cierto conocimiento del juego del fútbol. Su base se encuentra en las habilidades motrices básicas. La edad más adecuada para trabajar las habilidades específicas del fútbol es iniciarlas con una base sólida a partir de los 11 años. Las habilidades motrices específicas contribuyen al soporte de las acciones técnicas del fútbol.
• HABILIDADES MOTRICES ESPECIALIZADAS: 🟨
El niño a partir de los 13 años está preparado para adquirir las destrezas y capacidades especializadas en la complejidad del juego del fútbol. En el marco de las habilidades motrices deportivas, se requiere imperiosamente iniciar su estimulación en la niñez, para luego, a partir de los 14 años, impulsar su desarrollo progresivo en la adolescencia. El momento ideal donde el joven futbolista, entre los 13 y 15 años, está altamente capacitado y preparado para empezar a adquirir técnicas más refinadas, automatizadas y movimientos sistémicos más complejos.
El desempeño motor de los jugadores está ligado a su capacidad para responder adecuadamente a las modificaciones del contexto de juego. Esta complejidad lúdica situacional exige que el joven en formación desarrolle sus habilidades motrices especializadas, tanto cognitivas como la comprensión táctica, para adaptarse a las características del juego del fútbol.
Omar Hernández - Fútbol Base ✍️