26/06/2026
A VECES EL PROBLEMA NO ES EL CLUB O LA ESCUELA DEPORTIVA...
A VECES EL PROBLEMA ES NO SABER ESPERAR.
En el voleibol formativo se ha vuelto muy fácil decir:
Mi hijo/a no juega todo el partido:
“Nos vamos.”
El niño/a empieza en la banca:
“Ese entrenador no lo valora.”
El equipo le exige disciplina, humildad y compromiso:
“Ya le queda pequeño.”
Pero cuidado…
Cambiar de club o escuela deportiva puede ser una buena decisión cuando se busca un mejor ambiente, mejores valores, más aprendizaje o una formación más completa.
Pero cambiar cada vez que aparece la frustración también puede enseñar algo muy peligroso:
Que cuando no soy titular, me voy.
Que cuando no brillo, culpo al entrenador.
Que cuando me corrigen, me ofendo.
Que cuando tengo que esperar mi turno, busco otra camiseta.
Que cuando el equipo me exige, prefiero irme a donde solo me aplaudan.
Y eso no forma voleibolistas fuertes.
Eso forma egos frágiles.
Porque un jugador con talento también necesita banca.
También necesita límites.
También necesita compañeras y compañeros.
También necesita entender que el voleibol no gira alrededor de una sola persona.
Este deporte no se trata solo de rematar fuerte, sacar bonito o ser la figura del partido.
Se trata de pertenecer.
De comprometerse.
De aprender a perder sin romperse.
De mejorar sin sentirse más que nadie.
De apoyar aunque no estés dentro de la cancha.
De entender que el equipo no es una estación de paso cada vez que el ego se incomoda.
Papás, mamás, entrenadores y atletas…
Antes de cambiar de escudo, de uniforme, de club o de escuela deportiva, hagámonos una pregunta incómoda:
¿Estamos buscando el mejor lugar para que crezca…
o el lugar donde más le aplaudan?
Porque a veces no necesitan otro club o escuela.
Necesitan más paciencia.
Más humildad.
Más trabajo.
Más carácter.
Más amor por el proceso.
Y aunque duela, aunque incomode y aunque no siempre se entienda… eso también es formación.
En el voleibol, los grandes no se hacen solo jugando finales.
También se hacen entrenando en silencio, esperando su turno y aprendiendo a ser equipo.
El talento te abre la puerta… pero la humildad te mantiene dentro.
Por… Escuela de vóley KingFisher.
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