26/10/2026
Tu pelotero no necesita más presión. Necesita estar preparado.
Tim Grover, el entrenador de Jordan y Kobe, lo repite en sus libros: los que llegan lejos se empujan solos. A los padres nos toca otra cosa.
Antes del juego: casa tranquila, a dormir temprano. Pregunta “¿hiciste tu rutina?”, no “buena suerte”. Una sola voz técnica: la del coach. Después del juego: primero el abrazo. La verdad, corta. Cero excusas con el umpire. Y déjalo resolver; ahí se hace fuerte.
En el carro, cambia “¿cuánto bateaste?” por “¿qué aprendiste?”. Y pregunta siempre si le duele algo.
Si quieren saber qué trabajar primero, evalúo a tu pelotero por video y te digo su prioridad #1. p13baseball.com/cuenta.
Envíaselo a otro papá o mamá del equipo.