Cuando aceptamos el reto de dirigir a un grupo humano entre niños, adolescentes y jóvenes, asumimos una enorme responsabilidad. Nos convertiremos en protagonistas del proceso de formación como personas, ciudadanos y futbolistas de niños, adolescentes y jóvenes, que son el futuro de nuestra sociedad. Así, mientras trabajamos con ellos debemos de tener en cuenta que solo muy pocos conseguirán dedica
rse profesionalmente a este deporte. Por lo tanto, si entendemos la educación deportiva con la única finalidad de alcanzar la élite estaríamos condenando en gran parte al fracaso a nuestros niños, adolescentes y jóvenes de nuestro país. Al tomar en conciencia de todo esto, nuestro proyecto deportivo no solo puede centrarse en el ámbito deportivo-futbolísticamente, sino que tiene que ir más allá, desarrollando la totalidad de los aspectos que construirán la personalidad de nuestros niños, adolescentes y jóvenes deportistas. Por tal motivo en conjunto con nuestra Organización de Líderes Juveniles “Axis Mundi” y la filosofía que ya están en nuestros estándares planteamos lo siguiente para un desarrollo pleno en cada integrante de nuestro club deportivo.
Motor: Si bien todo lo relacionado con la motricidad es protagonista de este proyecto, desarrollaremos capacidades deportivas, talento futbolístico así darán paso a siguientes dotes deportivos.
Cognitivo: En la vida diaria se nos presenta constantemente la necesidad de tomar decisiones. Los niños, adolescentes y jóvenes que forman parte de nuestro proyecto tienen que aprender a tomar decisiones que irán moldeando su propio futuro personal y profesional. No podemos entender la enseñanza de nuestro deporte como la sucesión de una serie de actividades cerradas, totalmente guiadas, en las que los niños, adolescentes y jóvenes sólo desarrollen su motricidad. El poseer una técnica exquisita a través de la repetición del mismo gesto cientos de veces, no garantiza tener buenos resultados si no se sabe cómo y cuándo aplicarla en situaciones reales del juego, por tal motivo se implementaran talleres educativos para potenciar la habilidad cognitiva de nuestros integrantes.
Afectivo: Hablamos de sentimientos y de todo aquello que no vemos y que puede ser la clave para entender todo lo que le pasa a un niños, adolescentes y jóvenes. Sin lugar a dudas la estabilidad emocional es fundamental para el desarrollo de la personalidad. No todos los jugadores que forman parte de nuestro club viven en un ambiente feliz, cada vez es más frecuente encontrarnos con jóvenes que sufren las consecuencias de problemas de diversos tipos en el entorno familiar, y el fútbol se convierte en su única vía de escape ante ello. Evidentemente no podemos asumir la responsabilidad de solucionar todo esto, pero sí que debemos hacer frente a una responsabilidad: no romper la felicidad de los niños. El desarrollo de un jugador o persona tiene más posibilidades de éxito si se hace desde la felicidad propia (Filosofía Axis Mundi)
Social: Pocas vías hay mejores para la adquisición de valores y la construcción de buenos ciudadanos que el deporte. Si entendemos el pertenecer a un equipo de la misma manera que una persona pertenece a la sociedad, el deporte colectivo se convierte en un eje fundamental para formar a buenas personas. La organización está por encima de cada uno de sus jugadores. Con esta idea conseguimos alejar a nuestros niños del egoísmo y el egocentrismo, entendiendo que su papel consiste en ayudar a sus compañeros para alcanzar un objetivo común. La cooperación, tan necesaria en la vida actual, es la base para el éxito del club. De igual manera, al formar parte del mismo equipo, cada uno/a debe respetar al resto, sea cual sea su raza, religión, s**o, capacidad física, técnica,… así como compartir, ser solidario con los compañeros, valores indispensables para construir una sociedad mejor. Del mismo modo, con los compañeros de los equipos contrarios.