El deporte del patinaje sobre ruedas se puede desarrollar en lugares específicos, como loza deportiva, pistas o circuitos; o bien en lugares no específicos habilitados para la ocasión (como sucede con calles y carreteras en las pruebas de larga distancia). Los patines de ruedas pueden ser de dos tipos: el clásico, conocido también como quad, que tiene cuatro ruedas colocadas por parejas en dos eje
s; y el patín en línea, que tiene una disposición similar a los patines de hielo; sustituyendo la cuchilla por una guía que sostiene un número variable de ruedas (entre tres y cinco) situadas una
a continuación de otra. La modalidad que vamos a practicar es la de cuatro ruedas, aunque en un comienzo se pueden producir los mismos aprendizajes con los patines en línea. Con su práctica se consiguen mejorar la elasticidad, las capacidades físicas básicas como la fuerza muscular, flexibilidad, velocidad gestual o resistencia, así como capacidades perceptivo-motrices como el equilibrio, la coordinación, el ritmo con la música y la expresividad, además de proporcionar ventajas como la disciplina, fuerza de voluntad y compañerismo. En las clases se hacen ejercicios de desplazamientos, giros, equilibrios y, según el nivel mostrado, saltos. El patinaje se practica individualmente, aunque se mantiene el contacto continuo con el resto de patinadores/as, llegando incluso a
interactuar entre ellos. En los entrenamientos, trabajaremos con ropa cómoda, como chándal, mayas o leotardos, y los patines para los pies, que deben ser cómodos, adecuados en tamaño y permanecer en buen estado. El patinaje fue creado para mejorar el desplazamiento, e iba destinado tanto a hombres como a mujeres de cualquier edad. Desde mediados del siglo XX, que es cuando esta disciplina volvió a popularizarse, ha sido principalmente practicada en el ámbito familiar. Los destinatarios en este centro son tanto niñas como niños desde los cuatro. Cada miembro del grupo tiene unas características motoras y evolutivas diferentes, por eso el monitor(a)(profesor/instructor) se amoldará a cada niña/o y adecuará los contenidos al nivel evolutivo, características, motivaciones e intereses del grupo, e incluso de cada patinador/a, intentado impartir una enseñanza lo más individualizada posible. En estos años los niños y niñas experimentan un notable desarrollo psicomotor. El patinaje les ayudará a incrementar el control del tono muscular y la respiración, perfeccionar su equilibrio, conocer y controlar su cuerpo y orientarse en el espacio. Además de aumentar su capacidad de atención, también se relacionarán con
compañeras/os que no tienen en clase, lo que les ayudará a fomentar el compañerismo, la amistad y en general a establecer relaciones sociales. Los objetivos están definidos en términos de capacidades, referidas tanto a aspectos actitudinales, de aceptación de hábitos propios de un estilo de vida saludable en relación con el deporte, relacionales y afectivos, como a, por supuesto, deportivos. Como objetivo principal, o finalidad de la actividad, a conseguir durante el curso nos planteamos:
-Disfrutar de la actividad del patinaje, manteniendo relaciones positivas con sus compañeros y una sana actitud hacia el deporte, que enfoque a ocupar su tiempo de ocio en actividades deportivas.
-Dependiendo de la edad de los alumnos y, principalmente, del contacto que hayan tenido con la actividad de patinaje, podemos definir diferentes objetivos a lograr durante la temporada, y que podemos observar a corto plazo, lo que los hacen más operativos y evaluables:
-Disfrutar de la práctica del patinaje, manteniendo relaciones de respeto y cooperación con sus compañeros. Conseguir que el alumno se ilusione y motive con los ejercicios y tareas de patinaje que se proponen.
-Aprender (los alumnos) a ponerse los patines sin necesidad de ayuda.
-Fomentar el progreso de las capacidades y habilidades de los alumnos con respecto al nivel inicial: equilibrio, agilidad, coordinación, fuerza, elasticidad, velocidad, etc.
-Aprender ejercicios y tareas para realizar de forma autónoma o en grupo.
.Aprender el calentamiento global y específico, teniendo en cuenta su importancia en la prevención de lesiones.
-Participar activamente en las coreografías elaboradas mostrando interés y actitud positiva y demostrando capacidades de ritmo y coordinación de su propio cuerpo y con sus compañeros.