26/07/2020
ANÉCDOTA
Los goles de Romario 😆😆😆
Érase un domingo de fútbol del 2001 y Alianza Lima tenía un complicado partido ante el Estudiantes de Medicina en Ica. Más de un jugador del plantel victoriano estaba en silencio, concentrados en el bus que los trasladaba a la ciudad sureña. Menos mal, noventa minutos después, el esfuerzo en la cancha, hizo que salieran airosos y ganarán su partido que los mantenía de líderes. De regreso a Lima, la tensión en el rostro de los jugadores desapareció para dar paso a las sonrisas.
Hasta que ocurrió algo inesperado: el líder del equipo se le acercó al arquero Roverano y le preguntó si era buena idea subir una película de escenas eróticas, para ver un rato en la tele. El charrúa se sorprendió y le advirtió que Paulo Autuori se podía molestar. Luego de intercambiar opiniones se atrevieron a poner en marcha el plan.
Entonces el jugador se dirigió a la primera fila donde se encontraba Autuori y le pidió permiso para ver un vídeo, pero le dijo que era de los goles de Romario. La respuesta fue afirmativa. Todo estaban atentos a la pantalla y desde el inicio salieron una imágenes demasiada subidas de tono, ante el asombro de la mayoría. Autorí, que estaba en primera fila, abrió los ojazos y dijo «Asuuu, yo he visto casi todos los goles de Romario, pero estos no los conocía». Eso fue como un visto bueno para que todos estallaran en carcajadas.
Pero esta anécdota no quedó ahí. Tuvo una segunda parte. Dos semanas después, Alianza tenía que viajar para jugar en Huancayo contra el Wanka. Pero había que tomar dos vuelos a Jauja, porque sólo entraban nueve personas en la avioneta. Los directivos no sabían cómo hacer la distribución.
Horas después se reunieron para ver el tema y evitar problemas. El DT se paró y dijo: «Sólo que viajen los jugadores en el avión porque yo con mi comando técnico nos vamos en bus hasta Huancayo, para ver los goles de Romario». Por supuesto, todos se mataron de risa, entre jugadores y dirigentes a quienes les contaron de que se trataban los vídeos.
Dato: esta anécdota la puede encontrar con lujos y detalles en el libro «Cuéntame algo de fútbol» del periodista y amigo, Juan Carlos Esteves Alfaro.