14/03/2026
Seguro que ayer en tu cumpleaños te has divertido mucho con todos tus amigos de las Makinitas y más. Celeste darte las gracias por tus bellas palabras ya que me sirve de Motivación para seguir haciendo las cosas cada día mucho mejor.
Buenas noches, profesor. Gracias por lo del día de ayer. Quería agradecerle por la tarde tan especial que usted y algunas de las integrantes del equipo han venido organizando. En la tarde, mientras daba mis palabras, llegué a mencionarlo, pero no como hubiera querido. Por eso, en este mensaje quiero agradecerle no solo por lo de ayer, sino también por la amistad brindada durante casi dos años. Años que han sido de los mejores de mi vida, porque aunque en el camino hubo algunos problemas, usted con sus consejos y su carácter ha sabido ayudarnos a resolverlos. Porque si en una amistad o en la vida misma no existe la perfección, como usted dijo en algún momento, a un problema hay que buscarle solución. Es una de las mejores frases que he podido escuchar de usted y la tengo muy presente, porque no solo la ha dicho con palabras, sino que también la ha demostrado con acciones. Gracias a usted, aunque no lo crea, he aprendido demasiado de la vida, desde aprender a confiar en mí misma hasta valorar las amistades. Sin duda alguna estoy muy contenta y agradecida con usted por haberme permitido ser parte de su vida. También quiero agradecer a la vida por haberme puesto en una situación tan difícil en aquellos años, como fue lo de mi lesión. Me costó mucho recuperarme, no solo en lo físico sino también en lo mental. Si no hubiera sucedido ese momento, tal vez nunca lo hubiera conocido. Desde ese momento aprendí que Dios siempre nos tiene preparado algo mejor y que después de la tormenta llega la calma. Y esa calma fue usted, quien con su forma de ser fue ayudándome a salir de esa gran tormenta que me hacía sentir culpa. Tal vez esto parezca muy intenso o largo, pero es algo que sentía que tenía que decir en algún momento. No soy de demostrar mucho mi afecto con las personas ni de saber expresarme de una forma tan extensa sobre algo tan importante en mi vida, pero si hoy tengo la oportunidad de decirlo, lo haré. Sé que usted muchas veces me lo ha dicho: que las cosas no solo se muestran con palabras, sino también con acciones. Y tal vez ese no es solo un problema con otras personas, porque yo también me llegué a identificar o a ser parte de ese grupo. Un grupo al que usted siempre ha buscado cambiarle la mentalidad. Hoy puedo decir que gracias a usted aprendí a hacerlo con mi papá y con mis hermanos. Tal vez no lo soy mucho con usted, pero le aseguro que intento seguir mejorando en eso y en muchos aspectos más.
Como lo dije, usted no solo nos ha enseñado eso, sino muchas cosas más. Estoy eternamente agradecida, muy pero muy agradecida, tanto que no encuentro la forma de devolverle todo lo que me ha brindado. Son tantos momentos inolvidables a su lado, desde el reinado del colegio, donde usted fue la persona que más confió en mí cuando ni yo misma lo hacía, o cuando no me sentía preparada para viajar a Ica por el atletismo. Usted estaba ahí siempre, desde la motivación hasta la preparación que tuve. Y así hay muchos momentos que siempre quedarán en mí. Con toda la sinceridad del mundo, estos dos años de amistad con usted fueron motivo y razón para que yo siempre estuviera feliz. También quiero pedirle disculpas por los malos ratos que en algún momento le hice pasar, porque sé que también he fallado muchas veces. Bueno, profesor, muchas gracias por su amistad. En algunos días, como usted tiene conocimiento, iniciaré una vida universitaria y sé que no será lo mismo, porque ya no tendré al lado a una persona que me aconseje de una u otra manera. El 2025 será, no tengo la menor duda, uno de los mejores años de mi vida. Usted fue una de las mejores amistades que pude encontrar y una de las mejores personas en ese año. Y mientras termino de escribir este mensaje, no puedo evitar que mis ojos se llenen de lágrimas al recordar tantos momentos y todo lo que ha significado para mí su amistad. Quiero decirle que nunca se sienta solo o que nadie lo quiere, porque yo siempre lo tendré guardado en algún lugar de mi corazón. Gracias por todo profesor. Atte.. Rosangela Mitma Mallqui