26/08/2026
¡COSECHAS LO QUE SIEMBRAS! ❌🏟️
Imagínate sacar pecho, alardear y presumir de un estadio que nunca terminaste de pagar, según las propias declaraciones de representantes de GREMCO.
Durante décadas vendieron la narrativa de ser "propietarios" de un recinto que terminó convirtiéndose en su mayor dolor de cabeza: una deuda millonaria, procesos concursales interminables y la institución sometida a terceros. En lugar de modernizar y poner valor en su recinto en el Jirón Zorritos, prefirieron levantar un coloso desmedido que rara vez logran llenar en su totalidad, salvo cuando reciben la visita de Alianza Lima. ¿La razón? El afán de aparentar una grandeza basada en aforo, en lugar de identidad y estabilidad financiera.
Hoy la realidad pasa factura. Años buscando salvavidas legales, leyes con nombre y apellido y esquivando la liquidación, todo por sostener un proyecto que nació viciado desde el primer ladrillo.
Un estadio con más aforo no te hace más grande. Mientras en Ate reviven la pesadilla legal de un recinto frío, alejado y de difícil acceso, Alianza Lima estrena el 'Caminito Íntimo': casi 10 cuadras de pura identidad barrial que conectan Matute directamente con el corazón de La Victoria, al más puro estilo de La Bombonera o el Gran Parque Central.
Hacer las cosas por querer competir con tu rival y por pura vanidad siempre pasa factura. La verdadera grandeza se construye con tradición y arraigo, no con deudas eternas.
¿De qué sirve tener el estadio más grande si no te pertenece legalmente y te mantiene hipotecado de por vida?