Como se sabe por los libros de historia, el Quidditch es un deporte del mundo mágico, cuyas principales memorias son del pantano Queerditch allá por el siglo XI. Dos equipos con siete jugadores cada uno, volando en sus escobas, sumado a tres tipo de pelotas en el campo lograron captar adeptos en todo el mundo al pasar los siglos. Tanto que con un par de modificaciones ha llegado a un entorno difer
ente: El nuestro. Es así como un 5 de febrero del 2017 nace "Heaven Warriors"; un equipo de amigos, interesados tanto por el deporte como por el legado de Harry Potter. Desde su formación brillaron por su espíritu guerrero e inquebrantable, siguiendo las reglas de un juego limpio y honesto, pues como Albus PWB Dumbledore dijo alguna vez: "(....) la verdad es una cosa terrible y hermosa, y por lo tanto debe ser tratada con gran cuidado". A los miembros del equipo los une la ferocidad durante los partidos y las ganas de no rendirse a pesar que ya no puedan mantenerse de pie -o sobre sus escobas-. La buena noticia, es que en los partidos de ahora difícilmente se podrán cometer algunas de las 700 faltas del Mundial de 1473; además, la gente no ha desaparecido ni ha mu**to -hasta ahora-.