25/08/2026
San José: una obra que nos deja una lección de gestión.
El proyecto de mejoramiento de las vías peatonales y vehiculares del Programa de Vivienda San José-Lomas de Carabsyllo , identificado con el CUI 2277604, nos deja una pregunta que como vecinos debemos hacernos: ¿por qué una obra tan importante tuvo que esperar tantos años para hacerse realidad?
Al revisar la información de Consulta Amigable del MEF encontramos que el proyecto ya estaba registrado desde 2018. En 2024, aunque tenía presupuesto incorporado, registra 0 % de ejecución.
Recién en 2025 comienza a aparecer ejecución presupuestal y se concreta el convenio con el Ministerio de Vivienda. Ese año se ejecutaron aproximadamente S/1.03 millones.
En 2026, el presupuesto del proyecto se incrementa hasta aproximadamente S/8.3 millones. De ese monto, S/3.3 millones corresponden a Recursos Ordinarios, prácticamente ejecutados en su totalidad; mientras que S/5 millones corresponden a Operaciones Oficiales de Crédito vinculadas al financiamiento de Vivienda, que en la consulta del MEF aparecen con 0 % de ejecución al corte mostrado.
Y aquí encontramos un punto que debemos mirar con mucha atención.
En abril de 2026, el propio MEF registraba que la obra tenía 23.25 % de avance físico y señalaba como problema que no se contaba con el financiamiento total y que se estaba a la espera de la transferencia del saldo.
También se registraba que se había solicitado dicha transferencia.
Esto nos muestra que no basta con conseguir un convenio o incorporar recursos al presupuesto. Una municipalidad tiene que hacer toda la gestión administrativa necesaria: presentar oportunamente las valorizaciones, sustentar los avances, completar la documentación, cumplir los procedimientos y gestionar las transferencias para que los recursos realmente lleguen y la obra pueda avanzar.
San José es un ejemplo de lo que debemos mejorar.
Quiero ser muy claro: no somos mezquinos y no vamos a negar que la obra finalmente se haya culminado. Todo lo contrario. Si una obra beneficia a los vecinos de San José, nos alegra que se haya terminado, porque el beneficio es para Carabayllo y para las familias que durante tantos años esperaron sus pistas y veredas.
Pero también debemos exigir que esa obra esté bien ejecutada, dentro de los costos y condiciones aprobados, con calidad y con la durabilidad que corresponde a una inversión pública. No queremos obras que se inauguren hoy y que mañana tengan que ser reparadas nuevamente.
Por eso, reconocer que la obra se culminó no significa dejar de fiscalizar. Al contrario: debemos revisar que los recursos hayan sido utilizados correctamente, que las valorizaciones correspondan a trabajos realmente ejecutados, que se hayan respetado las especificaciones técnicas, que la calidad de los materiales y de la ejecución sea la adecuada y que la obra tenga la vida útil y durabilidad que los vecinos merecen.
Porque una obra pública no debe medirse solamente por una fotografía de inauguración. Debe medirse por cuánto costó, cómo se ejecutó, cuánto demoró y cuánto tiempo va a servir a los vecinos.
¿Cuánto tiempo se perdió?
No podemos conformarnos con decir: “finalmente se hizo”. También debemos preguntarnos: ¿cuánto tiempo se perdió?, ¿por qué hubo tantos años de espera?, ¿qué trámites se demoraron?, ¿por qué se tuvo que esperar la transferencia de recursos?, ¿y cuántos otros proyectos pudieron haberse gestionado durante ese tiempo?
Este proyecto debe servirnos como un ejemplo de la importancia de mejorar radicalmente la gestión municipal.
Una municipalidad eficiente no puede concentrar durante años sus esfuerzos en sacar adelante un solo proyecto. Debe tener la capacidad de gestionar varios proyectos simultáneamente, conseguir financiamiento, preparar expedientes, presentar valorizaciones, cumplir los requisitos administrativos, asegurar las transferencias y ejecutar las obras dentro de los plazos previstos.
Porque mientras un expediente, una valorización o una transferencia esperan, también esperan los vecinos de otros sectores que necesitan pistas, veredas, muros de contención, parques, seguridad, agua, saneamiento y muchas otras obras.
Cada mes perdido por una gestión administrativa deficiente es tiempo que se pierde para los vecinos. Y cada recurso que no se ejecuta oportunamente es una oportunidad menos para iniciar otro proyecto.
Por eso, nuestro compromiso es claro:
Menos promesas, más gestión.
Más capacidad para destrabar proyectos.
Más rapidez para gestionar recursos.
Obras dentro de los costos aprobados.
Calidad, transparencia y durabilidad.
Y tolerancia cero frente a la ineficiencia.
San José debe quedar como una obra que finalmente beneficia a nuestros vecinos, pero también como una lección para que nunca más un proyecto importante de Carabayllo tenga que esperar tantos años por falta de gestión.
Carabayllo merece verdad, gestión y futuro.