16/08/2023
Todo el mundo conoce los beneficios del ejercicio en personas aparentemente sanas, pero tienen un impacto mayor para las personas que sufren de linfedema.
El trabajo de los vasos linfáticos es drenar el líquido de las células de los tejidos del cuerpo, junto con las moléculas de proteína, las bacterias, los productos de deshecho celular y otra materia inutilizable.
Hay cuatro categorías para clasificar el linfedema. Grado 1 se considera la etapa latente o preclínica, simplemente significa que está en riesgo de desarrollar linfedema, pero no hay signos o síntomas actuales. El Grado 2, cuando se presiona la piel queda marcado un hoyo que tarda algún tiempo en volverse a llenar. Esto se conoce como edema con fóvea. A veces, la hinchazón se puede reducir elevando la extremidad durante unas horas. Hay poca o ninguna fibrosis en esta etapa, por lo que generalmente es reversible. En el Grado 3, cuando se presiona el área hinchada no hay un hoyo visible y la hinchazón no se reduce mucho con la elevación. Si no se trata, el tejido de la extremidad se endurece gradualmente y se vuelve fibrótico. En el Grado 4 el linfedema a menudo se denomina elefantiasis y ocurre casi exclusivamente en las piernas después de un linfedema progresivo, a largo plazo y no tratado. También, en esta etapa puede haber grandes cambios en la piel, incluso puede haber alguna fuga de líquido a través del tejido en el área afectada, sobre todo si hay un corte o una llaga. Si bien el linfedema responderá al tratamiento, en esta etapa rara vez es reversible.