18/08/2026
Hace exactamente dos años, nos tocó despedir a un amigo, a un compañero de ruta y a alguien que fue parte de nuestra historia.
A André lo conocimos cuando tenía apenas 16 años, allá por 2013. Desde entonces compartimos kilómetros, madrugadas, montañas, caminos y muchas de esas aventuras que solo quienes pedaleamos juntos podemos entender.
Su partida fue abrupta, inesperada y demasiado pronto. Nos dejó un vacío que, incluso después de dos años, seguimos sintiendo.
Pero también nos dejó recuerdos. De esos que aparecen cuando volvemos a una ruta, cuando emprendemos una subida, cuando el grupo se reúne antes de salir o cuando una bicicleta nos recuerda a alguien que ya no está.
André, sigues siendo parte de Esos Locos Madrugones.
Porque hay personas que dejan de pedalear a nuestro lado, pero nunca dejan de acompañarnos.
A sus padres, queremos decirles que su hijo sigue siendo recordado con cariño y que su nombre sigue presente entre quienes compartimos tantos momentos con él. Ojalá sepan que André dejó una huella muy especial en nosotros.
Y a Sarita, nuestro abrazo más sincero. Sabemos que ninguna palabra puede llenar el vacío que dejó su partida, pero queremos que sepas que no estás sola en ese recuerdo. André fue querido, fue importante para nosotros y seguirá formando parte de nuestras historias.
Hoy, como tantas veces, volvemos a pedalear.
Y aunque André ya no esté físicamente en el grupo, en cada ruta, en cada amanecer y en cada kilómetro compartido, habrá un lugar para él.
🚴♂️ Siempre con nosotros, André.
Siempre parte de Esos Locos Madrugones.