26/07/2026
El documento que cambió la historia del Karate
En octubre de 1908, Ankō Itosu redactó un documento que hoy conocemos como Tōde Jukun (Los Diez Preceptos del Tōde). Aunque suele llamarse "la carta de Itosu", en realidad se trata de un texto organizado en diez puntos, dirigido a las autoridades japonesas para explicar el valor del Karate y defender su incorporación al sistema educativo.
Pero ¿por qué era necesario escribir ese documento?
Tras la anexión del Reino de Ryūkyū al Japón moderno en 1879, Okinawa experimentó profundos cambios políticos y sociales. La antigua clase pechin, que durante generaciones había preservado y transmitido el Karate, desaparecía poco a poco. Itosu comprendió que, si el Karate seguía siendo una enseñanza reservada para unos pocos, corría el riesgo de perderse con el paso del tiempo.
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, Itosu ya había iniciado la enseñanza del Karate en algunas escuelas de Okinawa. Sin embargo, su objetivo iba mucho más allá: quería que esta práctica fuera reconocida oficialmente como una herramienta útil para la educación física y moral de los jóvenes.
Con ese propósito escribió el Tōde Jukun. En él explicó que el Karate no debía entenderse únicamente como un método de combate, sino como una disciplina capaz de fortalecer el cuerpo, desarrollar la disciplina, formar el carácter y preparar a los estudiantes para servir de manera responsable a la sociedad. También señaló que ese desarrollo físico sería beneficioso para quienes, en el futuro, cumplieran con el servicio militar obligatorio.
Lejos de intentar transformar el Karate en una práctica militar, Itosu utilizó ese argumento para demostrar a las autoridades que su enseñanza tenía un valor práctico para el Estado y merecía formar parte de la educación pública.
Los diez preceptos presentan una visión clara del Karate: una práctica que exige constancia, paciencia y una correcta orientación por parte de instructores capacitados. Para Itosu, el entrenamiento debía contribuir tanto al desarrollo físico como a la formación ética de la persona.
La influencia de este documento fue enorme. Reforzó el proceso de incorporación del Karate a las escuelas de Okinawa y sentó las bases para su posterior expansión al Japón continental.
Años después, muchos de los alumnos formados bajo ese sistema serían los maestros que llevarían el Karate a universidades, dojos y, finalmente, al resto del mundo.
Más de un siglo después, el Tōde Jukun continúa siendo uno de los documentos más importantes para comprender cómo el Karate pasó de ser una tradición transmitida en círculos reducidos a convertirse en un arte marcial practicado por millones de personas.
Bibliografía recomendada
Ankō Itosu. Tōde Jukun (1908).
Patrick McCarthy. Ancient Okinawan Martial Arts.
Joe Swift. The Essential Karate Book y traducciones comentadas de documentos históricos.
Andreas Quast. Investigaciones sobre Ankō Itosu y los orígenes del Karate.
Mark Bishop. Okinawan Karate: Teachers, Styles and Secret Techniques.
Shōshin Nagamine. The Essence of Okinawan Karate-dō.