14/07/2025
Interesante para formadores y padres de familia. Respetemos el proceso formativo
Gritar y corregir vs Didáctica
El aprendizaje empieza donde acaba el miedo. Nadie aprende con miedo y los niños que entrenamos menos, sin embargo, en el fútbol base muchas veces nos encontramos con entrenadores que gritan demasiado, se desesperan, "corrigen" todo como si fuera una tragedia el error del niño. Muchos chicos no se atreven a “jugar” por miedo al error y ese miedo muchas veces lo genera el entrenador.
Es la razón principal de que los niños tengan miedo de volver a intentarlo y de equivocarse. El error es la herramienta más poderosa en la formación de futbolistas, los niños tienen que sentirse con libertad para poder experimentar cosas nuevas y fallar. Es la única manera de descubrir de lo que son capaces de hacer en el campo de juego. En los entrenamientos es donde más se debe fallar, es donde más se debe equivocar el niño, porque es ahí donde más se aprende. Si los niños no se equivocan, no están aprendiendo.
El entrenador quiere siempre corregir errores, pero interferir mucho cuando un niño está trabajando por sí mismo, entorpece su desarrollo, no te preocupes por si está cometiendo errores no debes corregirlo en ese preciso momento, si interfieres constantemente, el interés del niño termina.
‼La formación de un niño y la de un futbolista profesional son procesos distintos que requieren enfoques pedagógicos diferentes‼
El entrenador debe usar el error como herramienta de aprendizaje y en lugar de señalar todo lo que el niño hace mal, hazles 3 preguntas claves:
1️⃣ ¿Qué harías la próxima vez?
2️⃣ ¿La decisión que tomaste fue acertada?
3️⃣ ¿Cómo crees que podemos resolver?
Así, ellos mismos analizan su juego y encuentran soluciones en lugar de quedarse bloqueados pensando en lo que hicieron mal. Normaliza el error con el objetivo de formar jugadores más creativos sin robarles su inventiva y la impronta. La gestión de tu intervención en las tareas hará a tus jugadores tolerantes a la frustración. No les grites a los niños cada error, evita regaños y refuerza su esfuerzo, valora su intento y anímalos a mejorar. Si un niño se equivoca apóyalo y guíalo. Tu método de enseñanza como entrenador puede marcar la diferencia en el aprendizaje de tus jugadores a través de la confianza, si los niños recuerdan cómo les haces sentir, si saben que confías en ellos, estarán más dispuestos a arriesgarse y aprender.
Omar Hernández Especialista en Fútbol Base
School of Sports Coaches México