01/06/2026
🔴🟡LA ODISEA EN BICICLETA: CASMEÑOS RECORRIERON MÁS DE 330 KILÓMETROS TRAS EL TERREMOTO DE 1970 PARA ENCONTRAR A SUS FAMILIARES
A 56 años del devastador terremoto del 31 de mayo de 1970, el licenciado Víctor López Velásquez recuerda una de las experiencias más difíciles de su vida: el viaje que realizó junto a su sobrino Alejandro López Ortiz desde Lima hasta Casma para conocer la suerte de sus familiares, en momentos en que la provincia permanecía totalmente incomunicada.
Según relató, al día siguiente del sismo la información que llegaba a la capital se concentraba principalmente en la tragedia ocurrida en Yungay, Huaraz y Chimbote. Sin embargo, sobre Casma no existían noticias. Las líneas telefónicas y telegráficas habían colapsado, mientras que la carretera Panamericana Norte presentaba numerosos daños que impedían el tránsito normal de vehículos. Ante la incertidumbre, decidió emprender el viaje junto a su sobrino utilizando únicamente bicicletas.
La travesía comenzó alrededor de las 8:30 de la mañana del 1 de junio de 1970. Ambos partieron desde el Parque Universitario de Lima y avanzaron por Puente Piedra y Ancón. El primer gran obstáculo apareció en la variante de Pasamayo, donde enormes cantidades de arena desprendidas por el sismo bloqueaban la carretera. En varios tramos tuvieron que bajar de las bicicletas y cargarlas a pie para continuar avanzando. Tras varias horas de esfuerzo lograron llegar a Chancay, donde comprobaron que prácticamente no existía tránsito hacia el norte debido a la magnitud de los daños.
Víctor López señaló que el recorrido continuó durante todo el día atravesando Huacho, Barranca y Pativilca. Conforme avanzaban, la situación se volvía más complicada al conocer que varios puentes de la costa ancashina habían colapsado o presentaban graves daños estructurales. A pesar del cansancio y las dificultades, ambos continuaron su marcha motivados por la necesidad de llegar a Casma y conocer el estado de sus seres queridos.
Cuando la noche ya había cubierto la carretera y habían recorrido más de 315 kilómetros, ocurrió un hecho inesperado. Una camioneta que transitaba por la vía ignoró inicialmente sus pedidos de ayuda, pero pocos minutos después chocó contra una enorme roca desprendida de los cerros a causa del terremoto. Mientras los ocupantes cambiaban una llanta dañada por el impacto, Víctor y su sobrino lograron convencerlos de llevarlos en la tolva junto a sus bicicletas para recorrer los últimos kilómetros del trayecto.
Al llegar a la zona del puente Carrizal encontraron una extensa fila de vehículos detenidos debido al colapso de la estructura. Utilizando nuevamente sus bicicletas lograron sortear el obstáculo y continuar hasta Casma. La imagen que encontraron al ingresar a la ciudad fue impactante. Una gran nube de polvo cubría las calles debido al derrumbe masivo de viviendas de adobe, haciendo difícil incluso reconocer algunos sectores de la localidad.
El licenciado recordó que al llegar a la Plaza de Armas comprobaron que la antigua casa familiar había quedado reducida a escombros. La preocupación aumentó por algunos minutos hasta que finalmente lograron ubicar a sus familiares. La noticia fue alentadora: todos habían sobrevivido al terremoto, aunque presentaban golpes y lesiones leves ocasionadas por la caída de techos y paredes. Muchos de ellos se habían refugiado en la conocida Quinta Fung, una de las edificaciones que resistió el fuerte movimiento sísmico.
Finalmente, Víctor López destacó que aquella experiencia permanece grabada en su memoria como una muestra de la fortaleza y solidaridad de los casmeños frente a la adversidad. Asimismo, recordó que al amanecer del 2 de junio los sobrevivientes observaron un fenómeno poco habitual: las cumbres de la Cordillera Negra aparecieron cubiertas de nieve, una imagen que quedó marcada en la memoria colectiva de quienes vivieron una de las tragedias más dolorosas de la historia de Casma.
Ivan Cruz D.