25/08/2022
🚨🚨🚨EL IPD Y EL RETIRO DEL PAD
En muchas ocasiones se suele apreciar la poca consideración del IPD. Y para empecinar más el asunto, mostrándose mezquindad con sus mejores jugadores. El PAD represente un solvento económico que no debe entenderse como un incentivo extra, en términos estrictos. Más bien representa un seguro brindado al deportista de alto nivel que haga requerimiento de él.
Por supuesto que en sus propios términos se estipulan condiciones y condiciones necesarias para hacerse acreedor de él, y además de razones de peso para su retiro.
La vigencia de un jugador no está fijada en un número cabalístico de años ni nada por el estilo. La durabilidad en competencias de alto desempeño en la disciplina que sea, tiene un tiempo de caducidad por factores bien conocidos, como lo son la edad por ejemplo.
Es por ello que el plazo de espera a un deportista es determinado en dos años de inactividad. Tiempo cumplido, que sin ninguna participación por parte del deportista en competencias de élite, será removido del programa rápidamente para así asegurar que otro, quizá; en peor situación asuma el cupo.
Hasta este punto es entendible, la disposición determinada para el PAD. Sin embargo, algunas señales que datan, sin ir más lejos, del año 2022, han dejado muestras de poca empatía con los deportistas. Que para empecinar todo, están injustificadas totalmente.
La llegada de la pandemia trajo consigo un cese de las actividades programadas. Sobre todo en deporte fue donde más se adoleció. Sintiéndose en congelación de proyectos previstos, de delegaciones a punto de viajar al extranjero, de visibilizar disciplinas no tan conocidas en vías de desarrollo. Por supuesto que la INACTIVIDAD debía sentirse, pero ello de manera global. No obstante, el PAD fue retirado a deportistas de tiro, por el hecho de haber cesado su participación durante los dos años de espera. Lógico, puesto que todo mecanismo global entró en pausa indefinidamente en su debido tiempo.
Una deportista de élite en tiro, fue víctima de esta desconsideración en el momento de menor condescendencia. Pasando por el tercer trimestre de su embarazo fue notificada de este retiro injustificado del programa. Ella y su delegación completa, en la que también figura su hermano, otro deportista de élite.
La notificación les hizo ruido hasta el punto de pronunciarse públicamente en un dominical. Donde la desfavorecida en cuestión expresaba su impotencia por el difícil momento que transitaba. Admitiendo haberse dedicado en cuerpo y alma a su disciplina. Dejando de lado estudios y oportunidades que ahora, le puedan rendir frutos. Básicamente, dependía enteramente del programa.
Y aunque luzca como un perfil desdibujado del deportista común. Es la realidad. En muchas ocasiones el retiro del programa PAD desemboca en un ciudadano sin estabilidad económica suficiente. Aunque en el papel sea entendible e incluso justificada esta acción de deslindamiento. Puesto que la juventud representa un bache difícil por el que cualquiera que viva del desempeño físico pasara irremediablemente. En estos particulares casos que son infunda mentados sí que es válido el reclamo. Incluso el pronunciamiento público. Para que el peso mediático, pueda hacer valer los derechos de los deportistas arequipeños.