Boxeo Centroamericano

Boxeo Centroamericano Página destinada a destacar la actividad del boxeo latinoamericano, principalmente de Panamá.

Vuelve Espiño al ruedoEl empresario panameño Rogelio Espiño vuelve a los cuadriláteros, con una cartilla de estrellitas ...
24/05/2024

Vuelve Espiño al ruedo

El empresario panameño Rogelio Espiño vuelve a los cuadriláteros, con una cartilla de estrellitas en el Centro de Combates de Juan Díaz, el próximo 22 de junio.

El púgil local Félix Montenegro será el protagonista de la pelea principal.

17/03/2024
El boxeo istmeño, ‘Atatai’ con los PanchosPor Nicolás Espinosa SerranoLas acciones se dieron a cientos de kilómetros ent...
17/03/2024

El boxeo istmeño, ‘Atatai’ con los Panchos

Por Nicolás Espinosa Serrano

Las acciones se dieron a cientos de kilómetros entre uno y otro combate, pero en ambos iba implícita la muestra de lo que es actualmente el boxeo panameño, a pesar de que ninguno de los protagonistas era oriundo de esta tierra.

La noche del pasado sábado 16, en Barranquilla se presentaba la colombiana Mónica Henao y en la capital panameña, el nicaragüense William Vargas; ambos con residencia en suelo istmeño.

Lo importante, como dije, fue el hecho de que los dos de alguna manera representaban al boxeo panameño, y la verdad es que dieron una muestra muy pobre de lo que antes se conocía como ‘una escuela’.

Este detalle me llega a concluir o que los alumnos, en este caso Henao y Vargas, no son los mejores, o sencillamente es que la técnica y sagacidad, esa de que en otrora se ufanaba la familia del boxeo panameño, sigue en una eterna vacaciones.

Ahora bien, tras los resultados que hemos obtenido en las últimas semanas en el exterior, donde el nocaut y las decisiones adversas han estado a la orden del día, nos hace concluir que realmente hace falta un tremendo revolcón para cambiar el statu quo, porque la fiebre sigue en la sábana.

Solo para concluir con Henao y Vargas e introducirnos a otro punto sobre el mismo tema, debo señalar que la modelo colombiana perdió por una decisión técnica en el sexto asalto, mientras que el nica venció en una apretada decisión en ocho rounds.

La verdad es que Henao está para otra cosa y no solo por los 36 años que lleva a cuesta, sino porque se vio superada en toda la línea por una rival mucho más joven (22 años), mientras se quejaba de que le jalaban el cabello y de supuestos cabezazos.

Posiblemente estuvo algo confundida por su impetuosa rival o por los consejos a dos voces que, forzosamente, tenía que escuchar en su esquina, cuando su entrenador Celso Chávez trataba de orientarla, algo que al mismo tiempo buscaba hacer el segunda detrás de las cuerdas.

Lo cierto es que nunca vimos un jab para trabajar a su rival, a pesar de superarla en tamaño y alcance, ni mucho menos pasos laterales para contrarrestar la ofensiva contraria.

Al final, un golpe o un cabezazo (no lo vi) en la barbilla, fue suficiente para que Henao le dijera al médico, “detén la carreta que esta es mi parada”, y se fueron a las tarjetas donde, lógicamente, no podía ganar.

El caso de Vargas fue diferente, por lo menos en el resultado. Su oponente planteó desde un principio cual sería el sencillo guion: matar o morir en el intento, y el púgil pinolero no negó fuego y comenzaron los barrejobos.

Fue una justa decisión, porque si bien el nica cayó en las primeras de cambio, hizo lo suficiente para emparejar las acciones y a tiempo entendió, que con algo de boxeo (pasos hacia atrás y laterales), además de su guapeza, podía dominar a un contrario que venía ansioso de izar bandera solamente por nocaut.

Pero, para mi gusto y como apunto arriba, le faltó un poco más para quedarme satisfecho, de que algo se está haciendo en el boxeo istmeño, técnicamente hablando, aunque sea con gladiadores foráneos residentes en nuestro país.

La noche del sábado, Guantes de Acero fue de estrellitas y me parece que los asistentes salieron satisfechos del programa, salvo si iban por los que cayeron derrotados, porque lo que sobró fue ‘mongo’ y más ‘mongo’.

Fue una noche de debutantes y de semiretirados, que dieron todo lo que estuvo a su alcance, salvo mostrar algo de la ‘escuela panameña’, por lo que estoy totalmente seguro de que los conocedores en la materia presentes, les hizo añorar aquellos tiempos en que uno se mostraba curioso por una nueva figura en el espectro boxístico.

La técnica, las inmejorables horas de buen boxeo, aparentemente se han ido para no volver a los gimnasios panameños, o como dicen algunos necios, se fue Atatai con los Panchos. (Las imágenes fueron tomadas de COS TV).

Marcel Vs. Argüello, épico combate 50 años despuésPor Nicolás Espinosa Serrano “Cuando surge la verdad y arranca de un t...
16/02/2024

Marcel Vs. Argüello, épico combate 50 años después

Por Nicolás Espinosa Serrano

“Cuando surge la verdad y arranca de un tajo las bases de lo que ha construido la imaginación, es la hora de la amargura, pero es también la hora del despertar y de la sensatez. El 16 de febrero de 1974, Alexis Argüello y sus miles de seguidores vivieron una noche de gatos negros. La esperanza de conquistar un título mundial se esfumó en forma dramática”.

Así inicia su crónica, el maestro de la pluma deportiva nicaragüense, Edgar Tijerino, sobre el pleito entre el campeón mundial pluma, el panameño Ernesto ‘Ñato’ Marcel, y el retador nicaragüense, Alexis Argüello, en el artículo ‘La caída del Ídolo’, del libro de su autoría: “Alexis Argüello, un flaco explosivo”, en su segunda edición de 1992.

“Marcel triunfó clamorosamente exhibiendo habilidad, corazón y sobre todo cerebro, para neutralizar la potencia del retador y reducirlo a la impotencia en los últimos asaltos de un combate memorable”, escribió.

El memorable pleito cumple hoy, viernes, 50 años desde que se realizó en el entonces gimnasio Nuevo Panamá, y que trajo de la majestuosa Managua a cientos de seguidores del ‘Flaco’ para, en su entender, verlo coronarse como el primer campeón mundial de boxeo nicaragüense.

Fue un combate de muchas expectativas, quizás similar a la que se realizaría un mes después de ese mismo año, cuando el panameño Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán exponía su cetro ligero frente al boricua Esteban De Jesús, luego de que éste le infligiera su primera derrota.

Durán en esa oportunidad, noviembre de 1972, recién había logrado el cinturón de manos del escocés Ken Buchanan, cuando en un choque no titular en Nueva York, el puertorriqueño lo llegó a derribar en el primer asalto, le ganó una decisión a diez rounds y le quitó su condición de invicto.

El ‘Ñato’ Marcel realizaba la cuarta defensa de su cetro pluma, versión Asociación Mundial de Boxeo, y de paso, el último pleito de su exitosa carrera profesional, mientras Argüello llegaba con una treintena de combates a cuestas y, aunque ya tenía en el negocio unos seis años, era en ese momento en que se constituía en la ‘gran esperanza’ pinolera.

“Vinieron bastantes nicaragüenses a apoyar a Argüello, se lo corrían a robo. Al principio la pelea fue muy pareja, y los nicas consideraban que para abajo Alexis lo acababa, y apostaron mucho más a que eso es lo que sucedería”, señaló el profesor Miguel Prado, expresidente de la Comisión de Boxeo de Panamá, al recordar ese episodio de hace medio siglo.

“Pero, después del quinto ocurrió otra cosa, y Marcel le dio una cátedra de boxeo que lo hicieron, sin discusión, ganador del encuentro”, prosiguió.

Al respecto, el maestro Tijerino escribió: “La gallardía y la inteligencia de que hizo gala Marcel en ese combate, es algo que conviene consignar con letras de oro. Hay que acordar que Marcel triunfó limpiamente”, expresó el cronista nicaragüense, coincidiendo con lo anotado por el profesor Prado.

Tanto Tijerino como Prado coincidieron también en anotar cómo presentó el entonces monarca colonense, su plan de combate.

“La confianza de Marcel en su estado físico y mental jugó un papel trascendental en el desarrollo de la tórrida batalla. El ‘Ñato’ sabía que estaba bien preparado para un tren violento de pelea”, apuntó el escritor centroamericano.

“La verdad es que para ese encuentro siempre vi a un Marcel confiado y seguro de lo que tenía que hacer. Fue un boxeador muy inteligente. Programaba sus peleas y sabía cómo salir de las dificultades. Un boxeador completo”, destacó, por su parte, Prado.

“Nadie puede dudar de su gran capacidad pugilística. Un excelente esgrimista, técnico”, añadió.

Para Prado fue un pleito “inolvidable”, mientras que para Tijerino todo se decidió en el duodécimo asalto, “cuando Marcel apareció completamente recuperado en forma sorprendente, comprendimos que había llegado la hora de quemar las naves”.

Los jueces, todos panameños, vieron ganar holgadamente al campeón. El réferi Servio Tulio Lay y el juez Juan Carlos Tapia votaron 146-140, y el juez Harmodio Cedeño 146-140.

Realmente fue una pelea épica, de esas que hace muchísimo tiempo han desaparecido de los grandes escenarios.

Es cierto, ganó Marcel, pero tuvo que sacar el tanque de reserva de oxígeno y amarrarse en forma mucho más ajustado su pantaloncillo, porque enfrente tuvo a un chico hambriento de triunfo y de gloria.

Novedosa eliminatoria entre pesos pesados Por Nicolás Espinosa SerranoEl pasado 20 de enero abrió la actividad boxística...
09/02/2024

Novedosa eliminatoria entre pesos pesados

Por Nicolás Espinosa Serrano

El pasado 20 de enero abrió la actividad boxística istmeña de 2024, con una función para la historia en la Arena Panamá Al Brown, de Colón, cuando ocho púgiles, tres de ellos debutantes, se enfrascaron en la primera fecha de una eliminatoria para coronar por segunda vez a un campeón nacional de los pesos pesados.

El veterano promotor Sergio González, de la empresa Máster Promotion, busca rememorar viejos tiempos, cuando montó una serie eliminatoria para coronar a un campeón nacional pluma, con la entonces promotora Mi Posada.

González en los inicios de los años 90 se dio a la tarea de buscar al mejor peso pluma nacional, jornadas realizadas principalmente en la Arena de Colón, donde participaron boxeadores como Manuel Mejía, Juan B. Torres, Hilario Guzmán, Pedro López y Florentino Campbell.

Era una de las categorías más movidas del patio, pero por momentos sin campeón porque o no duraban o se tardaban mucho en programar un pleito por la faja nacional.

Lo realizado en los 90 no fue una eliminatoria como la que se da ahora, pero fue una iniciativa que llevó mucha gente a los gimnasios, cuando la categoría de las 126 libras estaba poblada de buenos gladiadores.

Otros que andaban por allí eran Orlando Soto, Nirox Escudero, Gerardo López y Jesús Gutiérrez y en sus últimas jornadas, Pascual Patterson y Marcelo Beckford.

No podría negar que proyectos similares se llevaron a cabo en otras categorías, pero jornadas como éstas, no recuerdo.

Volviendo a la que fue la primera cartelera del año en Panamá, los mastodontes Gilberto Davis, Cristián Cárdenas (debutante), Abelardo González y Rudy Santos Romero salieron victoriosos y se presentarán en otra próxima función, en lo que podría llamarse la fase semifinal del torneo pesado.

Davis enfrentó a Ricardo Cristóbal, Cárdenas al también debutante Marvin Mendoza, González a Víctor Delgado y Romero al debutante Carlos Ferron.

Panamá nunca ha sido territorio para púgiles más allá de las 160 libras, aunque hace una centuria vio coronar a su primer monarca pesado del Istmo, cuando el colonense King Solomón se hizo con el título que estaba en manos de un extranjero, como era la costumbre.

A finales de los años 70 apareció un muchacho espigado y delgaducho apodado ‘Negritillo’, Luis Lozano, a quien el inmenso Máster Gómez no solo presentó como la gran esperanza panameña de los pesados, sino que, inclusive, influyó para que lo clasificaran.

Sin embargo, su clasificación en la Asociación Mundial de Boxeo se registró en los semipesados, porque ni con ropa de invierno y mojado, pudo sobrepasar las 190 libras.

Ahora, fue una época en la que no existía la división Crucero (200 libras), por lo que pesar más de las 175 libras, dominios de la división semipesada, era sinónimo de ser un peso pesado en toda la línea.

‘Negritillo’ llevaba una vida profesional algo aceptable para lo que se daba en la división, pero el día en que debió coronar su carrera al disputar el título nacional semipesado, cayó por decisión frente a Tommy Ortiz, el hijo del ‘Sangre de Toro’ colonense.

Ortiz era un púgil con mucha mejor formación boxística que Lozano, además de que en su esquina tenía a su padre, lo más parecido a Gregory Benítez, el papá del ‘Radar’ boricua, Wilfred Benítez, cuya filosofía era “ganar o morir en el intento”, no existían matices.

Después le llegó el turno al ‘Leñador’, Luis Andrés Pineda, a quien alguna vez pensaron ubicarlo entre los pesados, pero no era lo suficientemente alto para la división, además de que para entonces (1996) sus 200 libras apenas alcanzaban para la división Crucero, donde hizo algo de bulla y ganó títulos regionales y llegó a disputar, aunque infructuosamente, un título mundial.

Así es que la eliminatoria pesada es algo diferente a lo acostumbrado hasta ahora en el patio y, posiblemente al final, sus protagonistas no suban la loma del estrellato, pero serán gladiadores locales que, buscando la gloria y las salvas del respetable, animarán un poco este difícil negocio.

‘Chocolatito’ González entrena para posible pleito en JapónNicolás Espinosa SerranoEl cuatro veces excampeón del mundo, ...
26/01/2024

‘Chocolatito’ González entrena para posible pleito en Japón

Nicolás Espinosa Serrano

El cuatro veces excampeón del mundo, el nicaragüense Román ‘Chocolatito’ González, anunció que realizará un pleito a diez asaltos a mediados de año, posiblemente en Japón, antes de la posibilidad de disputar un título del mundo”.

“La semana que viene comenzamos el guanteo, hicimos un plan de trabajo en Nicaragua mientras vamos a Coachella (California) a hacer un campamento con todo mi equipo”, le dijo González al periodista Agustín Cedeño, del programa nicaragüense ‘Tumbó la Cerca’.

‘Chocolatito’, considerado el mejor pugilista latinoamericano de todos los tiempos en las categorías pequeñas, dijo que es posible que se retire este año de los cuadriláteros.

“Yo digo que sí”, fue la respuesta a la pregunta si se irá este año del boxeo.

“Quiero buscar un título de las 118 para hacer historia en el boxeo y eso es lo que me motiva a estar en el gimnasio entrenando”, destacó el púgil pinolero.

González, de 36 años, dejó entrever que está “harto del boxeo”, pero aceptó que ama el deporte que se lo dio todo.
Las declaraciones las dio ‘Chocolatito’ poco después de realizar sus entrenamientos y a horas de haber visitado el hospital del niño en Managua.

González, considerado en algún momento el mejor ‘libra por libra’ del boxeo, tiene un negocio de bienes raíces, donde aceptó que le va muy bien y donde reposa su futuro y el de su familia.

Rafael  Espinoza, un ‘Brave of Boston’Por Nicolás Espinosa SerranoFue un pleito trepidante y cumplió con las expectativa...
10/12/2023

Rafael Espinoza, un ‘Brave of Boston’

Por Nicolás Espinosa Serrano

Fue un pleito trepidante y cumplió con las expectativas, aunque dos aspectos que a mi parecer cientos de fanáticos esperaban, no se cumplieron: que la pelea terminara antes del límite y que el ganador fuera el cubano Robeisy Ramírez.

Hablamos de la pelea por el título pluma del mundo, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB), entre el campeón Robeisy Ramírez, de Cuba, y Rafael Espinoza, de México, celebrada anoche en Pembroke Pines de Florida.

Ambos tenían el poder del nocaut, pero el estilo avasallador del hasta entonces titular, hacía prever que sería el victorioso y, casi lo logra en un pestañeo de su rival.

Pero, empecemos por el principio.

Espinoza tenía su autoestima tan alta, como tan altos eran los momios de que fallaría en su intento de titularse por primera vez en su carrera.

No obstante, esto no era óbice, ya que para el aguerrido púgil de Guadalajara, las únicas apuestas válidas eran las de su familia, sus coterráneos y la de su exagerada autoestima; con eso, bastaba.

Y así se vio, cuando apareció solo en el escenario y se detuvo a escuchar su música, la escogida para hacer su entrada.

Si la decisión, en ese momento, hubiera sido obligante dársela a alguien, pues no cabía dudas. Su salida de los camerinos hacia el cuadrilátero, aunque acompañado espiritualmente de miles de paisanos, era digna de un súpercampeón.

Ahora, la fanfarria que acompañó a Ramírez tampoco desmeritaba, ya que lo hacía flanqueado por el dueto de ‘Gente de Zona’, aunque para mi gusto, prefería en solitario antes que esa esas voces, tipo ‘gallo ronco’, y falsas palmaditas en los hombros.

El pleito fue asfixiante, principalmente de parte del mexicano, quien le llevaba casi veinte centímetros de ventaja en estatura y distancia, que fueron determinantes en algunos pasajes, pero indudablemente en la pelea adentro el norteño fue sofocante.

A mi parecer dominaba a placer el choque, cuando una mano derecha, más que todo un volado, aterrizó en su mandíbula y lo llevó a la lona en el quinto asalto. La furiosa e inesperada caída aparentemente solo le lesionó la pierna derecha, la cual arrastró durante toda la pelea, porque anímicamente siguió su plan de combate.

Es justo decir que ninguno de los dos pidió cuartel. El campeón estaba en lo suyo y partir del sexto comenzó a dominar las acciones, haciendo prever que era cosa de minutos en que tuviera a su merced al difícil y más alto rival.

Sin embargo no fue así. Los intercambios se siguieron dando asalto tras asalto, dominando en algunos el cubano y en otros, el aspirante; aunque el empuje, los violentos encontrones y la carga que hacía el retador, además de los golpes a los costados y al rostro, comenzaron a mermar la resistencia del campeón.

Y es que como dije al inicio, Espinoza fue asfixiante en todo momento, incluyendo cuando le conectaban fuerte y parecía que su larga anatomía iría a parar a la lona.

Gota a gota horada la roca, no por su fuerza sino por su constancia y así fue como el llamado ‘Divino’ doblegó a su rival en el duodécimo, aunque es mejor decir que lo derrumbó.

Robeisy Ramírez cayó con las botas puestas, y batalló hasta que su físico le dijo basta y fue a parar a la lona, faltando muy poco para acabar el pleito.

La decisión fue justa. Dos jueces se decantaron por el nuevo campeón (115-111) y el tercero se fue por el empate. Nosotros no la vimos tan amplia, aunque sí veíamos ganador al mexicano, sin necesidad de la caída.

¿Una pelea de revancha? Debe ser obligante, no solo porque el público merece verlos otra vez frente a frente, sino porque Ramírez se lo merece.

El cubano lo defendió todo hasta donde física y técnicamente pudo. Es posible que se sintió ganador y también lo es, que los jueces se hubieran inclinado por él si estuvieran en Las Vegas, donde están los veredictos a dos por un dólar.

También es cierto que los jueces, así como anotó el tercero, hubieran podido dar el empate. Algunos nos hubiéramos defraudados con el veredicto, pero Robeisy dio margen para la duda y de allí que el fallo demoró más de lo que las mentes justas esperaban.

No hay duda de que fue un gran combate, quizás el más estremecedor de 2023 y que, más allá de los que opinen tirios y troyanos, a favor y en contra de los feroces gladiadores, un empate no hubiera disgustado al mundo boxístico.

Pero, la justicia llegó la noche de anoche y si queremos irnos a los extremos, la balanza sería mucho más equilibrada, si antes de que Espinoza abandone suelo norteamericano, firme el combate de revancha.

Ahora, esta es mi opinión y la única que debe valer, es la del respetable, aunque en repetidas ocasiones es ofendida por quienes manejan este febril negocio.

Derrieck Cuevas no fue el ‘Destroyer’ que esperabanPor Nicolás Espinosa SerranoEl púgil boricua Derrieck Cuevas volvió a...
02/12/2023

Derrieck Cuevas no fue el ‘Destroyer’ que esperaban

Por Nicolás Espinosa Serrano

El púgil boricua Derrieck Cuevas volvió a tener un triunfo contundente en Panamá, al vencer por nocaut técnico en seis vueltas al ecuatoriano Marlon Aguas.

Sin embargo, en esta ocasión pudo verse que el ‘destroyer’ caribeño no lo es tanto, y que aún le falta mucho por recorrer para consolidarse como un excelente gladiador.

Es posible que llegue a campeón mundial, ya que en esta era de la mediocridad y de la abundancia titular, a cualquier tío se le pega un día de suerte, pero no creo que lo sea por un largo tiempo a menos que madure.

Cuevas llegó al ring con la idea de ser el ‘Sugar’ Ray Leonard del momento y, en realidad, en el ring luce inmenso, porque su concertador hasta ahora le ha buscado contrarios de su peso pero, principalmente, pequeños de estatura.

No obstante, sus falencias boxísticas quedan totalmente desnuda a la primera de cambio y la noche del viernes, no fue diferente. Marlos Aguas con más pundonor que poder y con más decisión que su contrario, estuvo a punto de hundir un barco en Panamá y no era el de la Minera.

Aguas dominaba las tarjetas, por lo menos desde mi percepción, hasta que se dio el fatídico golpe que lo llevó a la lona en el quinto round. A partir de allí, el tímido Cuevas comenzó a entender que, desde un principio, tuvo todas las de ganar, pero no lo sabía.

El boricua aún anda enredado en su estilo de combate, a pesar de que ya casi lleva treinta peleas. No sabe si pelear a la guardia zurda o a la derecha, porque igualmente le caían los golpes, y no sabe aprovechar sus ventajas físicas.

Por los mazazos que se dieron fue un emotivo encuentro, pero realmente me gustó más la del panameño Azael Villar y el peruano Ricardo Astuvilca, como para ser la protagonista.

La forma de pelear del visitante peruano entusiasmó desde el primer campanazo, ya que no llegó a especular o a buscar el favor de los jueces, porque en tierra ajena nunca se sabe.

Sin embargo, se le acabó la gasolina, cuando su estilo y velocidad fue neutralizado a partir del tercer asalto, y perdió en toda la línea frente a un contrario que, justamente, fue mejor, pero que tampoco supo aprovechar sus ventajas.

Pareciera que Villar, conforme pasa el tiempo, retrocede en vez de avanzar técnicamente y, en momentos en que debió superar a su rival, se vio intercambiando golpes con un rival que, por lo menos en los dos primeros asaltos, lo superó en velocidad y compromiso.

No hay nada que decir de los otros tres encuentros, uno de ellos femenino. Del mejor cementerio de Colombia trajeron a dos pobres elementos, que hicieron mostrar superiorísimos a dos cubanos que les falta calle y escuela, además de mucho talento.

Es posible que la velada haya entusiasmado a algunos, sobre todo a los que llegaron a apoyar a quienes ganaron, pero si la familia boxística panameña trabajara en lo que queda de nuestro boxeo, estoy seguro que mejores combates se hubieran presentado y teniendo como protagonistas a los nuestros.

Yoka Valle espera unificar cetro en San JoséPor Nicolás Espinosa SerranoLa campeona del peso mínimo de la OMB y FIB, la ...
08/11/2023

Yoka Valle espera unificar cetro en San José

Por Nicolás Espinosa Serrano

La campeona del peso mínimo de la OMB y FIB, la costarricense Yokasta Valle, no descansa.

Hace solo cuatro días estaba enredada a golpes con la mexicana Anabel Ortiz en la defensa de sus cetros y, hoy ya está lista para enfrentar su nuevo reto.

Valle está pensando en la dueña de las otras dos partes del cetro de la categoría 105 libras, la estadounidense Seniesa Estrada, y la ha invitado a ‘intercambiar opiniones’ al respecto, en la linda capital josefina.

“Cuando peleemos, quiero llenar el estadio de fútbol de San José. Ella tendrá que venir aquí (porque) yo lleno estadios, no salones de baile”, precisó Valle.

Seniesa, campeona de la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo, está fuera de actividad hasta principios del próximo año, debido a que en septiembre pasado fue sometida a una cirugía.

La monarca estadounidense venía arrastrando una lesión en el dedo índice de su mano derecha, que se agravó tras su último pleito frente a la argentina Leonela Yúdica, en julio pasado.

Sin embargo, el tiempo en que se negocie el pleito entre ambas campeonas será oportuno, para que la titular de origen nicaragüense descanse un poco, ya que en 2023 ha realizado tres combates, los dos últimos con solo dos meses de separación.

EL BOXEO PANAMEÑO SIGUE DE BARRANCO PA’BAJOPOR NICOLÁS ESPINOSA SERRANOEl boxeo panameño está para los tigres y no hablo...
31/10/2023

EL BOXEO PANAMEÑO SIGUE DE BARRANCO PA’BAJO

POR NICOLÁS ESPINOSA SERRANO

El boxeo panameño está para los tigres y no hablo precisamente de la actividad, porque está sigue boyante con el patrocinio incondicional y millonario del gobierno a promotores del patio y foráneos.

Hablo de nuestros púgiles, aquellos que son dejados a un lado una y otra vez por las promotoras locales y foráneas para favorecer a púgiles extranjeros, aunque las carteleras sean en nuestro patio.

Me refiero a estos púgiles que han tenido que migrar a otros estadios porque acá no se les da la oportunidad, aunque la razón que da el gobierno para apoyar en forma millonaria a estas empresas, es precisamente porque salvarán al boxeo panameño.

Señalo a los boxeadores locales que, en busca del pan, algunos son víctimas aparentes de mafias y mercaderes, como en los tiempos de Zorrilla y Al Brown, y son programados mensualmente en cartillas por toda Europa.

A aquellos que son utilizados como tiros al blanco por empresas promotoras y son víctimas de sus oponentes, cayendo uno a uno como “platos o patos”, cual si fueran víctimas de un franco tirador.

¿Ejemplos? Ronal Batista, Alexander Durán, Luis Concepción, Jaime Arboleda, Jezreel Corrales, Bryan De Gracia, Laura Ledezma, Juan Huertas y Elías Vega, entre otros.

Ahora bien, los púgiles no son ‘mansas ovejas en un corral’, algunos son enviados al extranjero porque sus apoderados o mecenas, ya que la mayoría no tiene uno, necesitan resarcir la carga que mensualmente estos significan.

Efectivamente. En un libro o reglamente aún no escrito, los representantes de estos boxeadores deben pasar por taquilla casi que semanalmente, para cubrir los costos de entrenamientos, incluyendo a entrenadores, aunque estos no tengan compromiso a la vista.

En el mundo del deporte este aspecto del entrenamiento no es extraño, sobre todo en el boxeo, porque en los contratos se establece la necesidad de que el púgil esté listo para entrar en acción.

Sin embargo, allí está el detalle. Los boxeadores no cumplen a cabalidad con este aspecto y si bien llegan al gimnasio, algunos no entrenan formalmente, no hacen guantes y mucho menos hacen carretera.

Al final, esto trae como resultado que el deportista no esté en condiciones de combate y mucho menos en el peso en que, supuestamente, incursiona o lo firman.

Pese a esto, sigue recibiendo sus mesadas, previstas para pasaje, medicinas o algún equipo faltante, como las vendas, por ejemplo, pero que al final son para cumplir pensiones alimenticias, algunos refrescos los fines de semana o una salida al parking.

No son todos, pero en el aire pulula el rumor de que es una gran cantidad y es por ello que, en el fondo, no cuenta con un manejador.

En el ínterin, el negocio de las empresas sigue creciendo, ya que a algunas les alcanza para llevar la plata de todos los panameños y que administra este gobierno al extranjero, programando carteleras donde, como evidencia para la foto, utilizan lonas con el nombre de ‘Visit Panama’, que alguna vez usó la Autoridad del Turismo de Panamá para patrocinar, precisamente, funciones de boxeo.

O, en algunos casos, el empresario para mostrar su eterno apoyo al pugilista panameño, se lleva uno que otro para que vaya como relleno o preliminarista, porque para algunos de esos señores, el boxeador istmeño no da para más.

Mientras esto ocurre, Panamá se sigue desnaturalizando con protestas y reclamaciones justas, porque el gobierno de Laurentino Cortizo, precisamente el que apoya a estos promotores, decidió meterle la maleta y comprometer el futuro del país a una empresa minera extranjera (oh, ¡qué extraño!), teniendo como excusa la frase de Cheo Feliciano, porque “esto viene ocurriendo desde hace rato”.

Si todavía existiera la Santa Inquisición, ya saben ustedes a dónde serían enviados la mayoría de los miembros de la Asamblea de Diputados, Cortizo y todo su gabinete, y muchas otras honorables autoridades de este país.

01/10/2023

Álvarez- Charlo, un bodrio para los tigres

Por Nicolás Espinosa Serrano

A veces los seguidores del boxeo profesional nos preguntamos del porqué actividades, como las artes marciales mixtas (MMA) ha tomado un auge increíble e inclusive sobrepasado, en algunos casos, el entusiasmo que existía por el pugilismo.

Inmediatamente espectáculos como el ofrecido la noche del sábado por el púgil mexicano Saúl Álvarez y su par estadounidense Jermell Charlo en Las Vegas, nos dan casi que de inmediato la respuesta.

El pleito fue tan pobre y el resultado tan predecible, que las peleas preliminares resultaron de mayor atracción y salvaron una noche, en la que una vez más se comprobó que el mexicano solo pasará a la historia, como el púgil más mediático de los primeros veinte años del siglo XXI.

Antes de que se me olvide. Las artes marciales mixtas (MMA) han tomado un auge increíble, debido a que es una actividad donde los golpes no se enmascaran y las rivalidades se demuestran a cada segundo del combate.

Basta decir que la televisión americana le guarda un espacio privilegiado en sus horarios de mayor audiencia y, con los espectáculos que se montan en Las Vegas, es cada vez más visto como el espectáculo insustituible, mientras que al otrora rey de las trompadas se le ubica en un segundo plano

En efecto, mientras que la MMA se fortalece, las personas que manejan el negocio del boxeo, autoridades locales e internacionales, promotores, apoderados y televisoras, hacen todo lo posible por seguir rempujando el boxeo al despeñadero.

Guardando las distancias, es como lo que acontece con el Cambio Climático, cuyo tema salió a la palestra por primera vez en el siglo XIX, pero fue apenas en 1979 cuando por primera vez se hace una conferencia al respecto.

Es decir, el asunto del calentamiento global por la deforestación viene desde ‘los tiempos de las cavernas’, pero seguimos haciéndolo y practicando, entre otras, la minería a mansalva.

Canelo Álvarez y sus secuaces han inventado y escrito tantas historietas, algunas hasta fantasmagóricas, que algunos ya han comprado millo y coca cola para sentarse a esperar a ver con qué se salen.

¿Ejemplos? Un poco antes de que saliera el nombre de Charlo del sombrero del mago, se habló de la revancha con el ruso Dmitry Bivol o de un pleito con el campeón crucero Badou Jack, pero solo eran especulaciones.

De Bivol ni en una obra de teatro lo quieren de coprotagonista, y sobre el otro, es muy pesado y tal vez no ha querido negociar una rebaja de tonelaje.

En el ínterin, el nombre de David Benavides, campeón en la misma división del Canelo, salió a la palestra casi que, al unísono, cuando el mexicano habló de volver en mayo, pero ante la pregunta, solo hubo silencio.

Las cosas con Saúl Álvarez son así. Su concentración sería total si se hablara de un pleito, donde surgiera la velada ventaja y donde su rostro, como en la noche del sábado, no diera muestra de refriega alguna.

Álvarez es un guerrero, eso es algo que nadie objeta, pero sus pleitos desde el 2019 hacia acá, siempre han estado condicionados, principalmente la de los últimos años.

Es como que la pandemia, a la que todos le echan la culpa de todo, cambió en algo su criterio crematístico.

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