20/05/2025
En el silencio del salón, ella se dobla como un pétalo al sol.
Sus manos tocan los pies, no por perfección, sino por juego.
Respira hondo, y en su cabeza suena un vals inventado.
Baila sin miedo, porque aún cree que el suelo también sueña.
Que nadie le robe la magia de moverse.
Apoya su camino. Cree en su danza.