18/10/2025
Subimos al volcán más salvaje de Nicaragua…
y casi no lo contamos.
Desde Costa Rica cruzamos hasta la isla de Ometepe,
con un solo objetivo:
conquistar el volcán Concepción.
Mil seiscientos dos metros sobre el nivel del mar.
Cinco kilómetros de pura locura.
Una subida que no perdona,
donde el calor, la humedad y la pendiente
ponen a prueba tu cuerpo y tu mente.
Cada paso dolía,
pero cada paso nos recordaba que estábamos vivos.
Y cuando el cuerpo decía basta…
el alma tomó el control.
La vista desde arriba lo cambió todo.
Frente a nosotros, el cráter.
Debajo, toda la isla de Ometepe.
El viento, las nubes, el silencio.
Todo valió la pena.
Y cuando creímos que lo mejor había pasado,
llegó la bajada.
Un camino de arena volcánica,
donde literalmente podías deslizarte.
Reíamos, gritábamos,
bajábamos como niños jugando entre ceniza y polvo.
Fue la parte más divertida del viaje.
Sin duda… volvería solo por las vistas
y por esa sensación de libertad al descender.
Porque al final, no se trata solo de subir montañas.
Se trata de subir tus límites,
de mirar la vida desde otro ángulo,
de atreverte a sentir, a vivir, a soñar más alto.
No recordás los días cómodos…
recordás las aventuras que te hicieron sentir vivo.
Viví más.
Arriesgate más.
Subí tus propios volcanes.
Muchas gracias a por el tour y por todas sus atenciones, nos hiciste sentir como en casa Dios te bendiga
saragovia