07/03/2026
A un strike de la gloria… y el béisbol nos rompió el corazón
Hay derrotas… y hay derrotas que duelen hasta el último rincón del dugout.
Nicaragua lo tenía en la bolsa. A solo un strike de la historia. Pero el béisbol, ese deporte que tantas alegrías da y que también sabe ser cruel, decidió escribir otro final.
Después de dejar más de 10 hombres en base, la tropa pinolera nunca dejó de pelear. El empate llegó de caballito, arañando la carrera con paciencia, como manda el béisbol.
La defensiva fue un espectáculo. Emanuel Trujillo y Jeter Downs levantaron al equipo con jugadas que mantuvieron viva la esperanza. Y en el octavo episodio, Downs encendió la fiesta nica con un tremendo cuadrangular con un hombre en base, un batazo que hizo soñar a todo un país con ese momento histórico en el Clásico Mundial.
Parecía el capítulo perfecto, pero el béisbol tenía guardado un giro más. Un batazo que rozó la tercera base se levantó caprichosamente y se convirtió en imparable. Después llegó el turno del peligroso cuarto bate, Ozzie Albies.
En la lomita estaba Ángel Obando, que había hecho un relevo valiente y de carácter. Sin embargo, unas milésimas de segundo marcaron la diferencia: el lanzamiento quedó por el mero centro… y Albies no perdonó. Y Nicaragua quedó tendida en el terreno 4–3.
Así es el béisbol.
Un deporte donde se lucha nueve innings… y a veces el destino se decide en un solo swing.