17/02/2026
Ningún vendedor de suplementos te va a decir que, de toda la gama de productos que puede vender, es decir, 50 o 100 productos, por poner un número, realmente solo unos cuantos cuentan con evidencia científica de que funcionan. Y estoy hablando de evidencia científica de calidad, no solamente de lo que a alguien supuestamente se le ocurrió decir: que tal compuesto herbal o tal compuesto “sirve” para X o Y cosa.
Estamos hablando de verdadera evidencia de que algo sí funciona.
De toda esa gama de productos, solamente 10, máximo 20, realmente sirven. Y de esos 10 o 20, funcionan en contextos específicos; es decir, no son para todos.
Y por poner un ejemplo, vamos a regresar a los dos o tres básicos: proteína, cafeína y creatina. Que, por cierto, la proteína yo no la catalogaría como suplemento, sino como un alimento procesado para que tengas un consumo más fácil. Pero bueno, vamos a meterla en los suplementos porque es de lo que más se vende.
Entonces tenemos proteína de suero de leche, cafeína y creatina. Sobre todo la cafeína y la creatina son de las más estudiadas y las que tienen muchísima evidencia detrás.
Estos dos funcionan, pero ¿qué crees? Existe gente respondedora y gente no respondedora. Es decir, hay personas a las que les funciona y personas a las que no.
Todo eso no te lo dicen, ni siquiera en los suplementos que tienen la mayor cantidad de evidencia científica.
¿A qué voy? No necesitas tantos suplementos, de verdad. Seguramente esa tríada de proteína, cafeína y creatina es más que suficiente.
Sí, hay otros compuestos como la ashwagandha u otros suplementos con distintas finalidades, pero en la mayoría de los casos no van a tener ningún efecto relevante. Estamos hablando, siendo optimistas, de un 1 a un 5% de mejora.
Y eso es en quienes sí responden.
Porque incluso en los que funcionan, el efecto es mínimo comparado con lo realmente importante: entrenamiento bien estructurado, buena alimentación y descanso.