28/07/2026
Hay días en los que un plato de caldo de pollo no solo alimenta el cuerpo... también abraza el alma. 🍲❤️
Lo curioso es que casi nunca extrañamos el caldo por su receta. Lo extrañamos por quién nos lo preparaba, por la mesa donde lo compartíamos o por la versión de nosotros que existía en ese momento.
A veces creemos que lo que nos hace falta es “volver a tener” algo, cuando en realidad lo que estamos intentando recuperar es una emoción.
Sanar no siempre significa dejar de extrañar.
A veces significa aprender a honrar esos recuerdos sin dejar de construir otros nuevos.
¿A ti quién te viene a la mente cuando piensas en un buen caldo de pollo? 💛