31/10/2025
💀 Calavera Literaria de CAVMAR TKD
En CAVMAR Taekwondo,
la huesuda apareció,
con su dobok arrugado
y su cinta que perdió.
“Vengo a entrenar con el Kwanyanim,
que dicen es de gran honor,
quiero aprender sus patadas
y moverme con fervor.”
Los alumnos la miraban,
con respeto y diversión,
“¡Cuidado, flaca!”, dijeron,
“¡Aquí hay pura perfección!”
La calaca dio un ap chagui,
luego intentó un dollyo veloz,
pero al girar con torpeza,
¡terminó en tremendo tos!
El Kwanyanim, con calma,
le dijo con gran razón:
“El taekwondo es disciplina,
no sólo pura acción.”
La Muerte, muy apenada,
se inclinó con devoción:
“En CAVMAR aprendí algo,
¡el respeto es tradición!”
Y desde entonces la flaca,
cuando escucha el kihap sonar,
ya no viene por las almas…
¡viene solo a entrenar!