26/06/2021
¿CUAL ES TU MÁS GRANDE SUEÑO?
Cuando tenía entre 14 y 15 años, pasaba horas en YouTube buscando videos de las mejores bailarinas del mundo, obras clásicas como El Cascanueces, Lago de los Cisnes, pero un día se me cruzo un video de la reconocida competencia Youth America Grand Prix.
Llamó mucho mi atención la calidad de sus participantes, como se movían, expresaban, sus vestuarios, no sabía mucho de la competencia, y nunca quise investigar más a fondo, yo solo ponía en reproducción todos los videos del YAGP y mi mente empezaba a soñar que algún día yo podría estar ahí.
¿Alguna vez han escuchado que ningún sueño es tan pequeño? Pues un día, la directora y un maestro de la escuela de ballet donde yo estudiaba, nos llamaron a otras cinco compañeras y a mí para empezar a preparar una coreografía y así poder concursar y ganarnos un lugar a nivel nacional, para poder participar en el Youth America Grand Prix representando a México.
Mi meta era muy clara y muy fija, yo quiero bailar en Nueva York. Empezamos los entrenamientos, no habían vacaciones, días libres, salidas con amigos, etc. Todas mis compañeras y yo, junto con nuestros profesores estabamos en la misma sintonía de: disciplina, pasión y constancia. Eso nos llevo a ser las primeras en el estado de Tabasco, a representar a México a una competencia de talle internacional. Ganamos nuestro pase para bailar en un escenario donde se presentaban jovenes y niños sumamente talentosos, provinientes de diferentes partes del mundo.
Si me preguntas hoy cual fue el día más feliz de mi vida, respondería que fue el día que participamos. Antes de salir a escena, se formó una pelicula en mi cabeza donde yo me sentaba por horas a ver videos del concurso y parecía muy lejano llegar hasta ahí, también se proyectaron los ensayos, las clases extra, el cansancio. Estaba sucediendo, estaba a 5 minutos de salir a bailar en el escenario que tantas veces vi solo a través de mi computadora.
Hoy me queda claro que la disciplina, esfuerzo, constancia y dedicación te llevan a los lugares y a cumplir los sueños más grandes. Como maestra, a lo largo de mi trayectoría siempre quiero sembrar esas semillas en mis alumnos, esas semillas que a mi me llevaron muy lejos dentro y fuera de la danza. Hoy agradezco a mis maestros que me demostraron que ningún sueño es muy pequeño.