11/04/2026
El trabajo es de todos, para que funcione correctamente...
Este es un tema que está circulando en redes sociales, y lo más preocupante es cómo tendemos a echarle toda la culpa a los árbitros. Cada ser humano es distinto, con formas de pensar diferentes, y eso se respeta. Pero señalar a una sola parte cuando los responsables somos todos no es justo. Padres, coaches, árbitros, jugadores, oficiales de mesa y organizadores del torneo: todos podemos mejorar, todos podemos aportar nuestro granito de arena por el bien del deporte.
Padres: Entiendan que los árbitros son humanos y van a cometer errores. No todas las jugadas se van a pitar como ustedes esperan. Merecen respeto, aunque no estén de acuerdo con sus decisiones. Disfruten el juego de sus hijos, controlen sus emociones y apóyenlos con entusiasmo.
Coaches: Todos queremos ganar y quisiéramos que cada decisión fuera a nuestro favor. Pero en el calor del juego, a veces se pierde la perspectiva y se le habla a los árbitros en un tono inapropiado. Ellos son la autoridad en la cancha y merecen respeto, porque sin ellos no hay juego.
Árbitros: Su trabajo no es fácil. Muchos tienen que pitar 4 o 5 juegos en un solo día y, además, soportar críticas e insultos. Si esta es su vocación, es importante prepararse físicamente, estudiar las reglas, ser firmes en sus decisiones y, sobre todo, ser justos con ambos equipos, sin importar quién esté en la línea.
Jugadores: Su rol es claro: jugar baloncesto, competir y disfrutar el juego. Eviten conflictos con el equipo contrario y no discutan con los árbitros; es una batalla que no van a ganar. Sabemos que es frustrante cuando no se pitan algunas faltas, pero eso déjenlo en manos de los coaches.
Oficiales de mesa: Este es un trabajo que requiere concentración. Dejen el celular a un lado y manténganse atentos a la hoja y al reloj. No es correcto que los padres estén corrigiendo constantemente el marcador o el tiempo. Estar en la mesa implica estar enfocados en el juego en todo momento.
Organizadores de torneos: Aunque algunos padres pierdan el control, no toda la responsabilidad recae sobre ellos. Sin los padres, no hay torneo; son quienes hacen posible estos eventos. Es importante evaluar correctamente a los oficiales de mesa, a los árbitros y también a los coaches, para evitar que los problemas continúen. Además, se deben seleccionar mejores facilidades, asignar árbitros con más experiencia a los juegos más competitivos y contar con un representante presente que supervise y evalúe el comportamiento de todos.
Si cada uno hace su parte, las cosas pueden mejorar poco a poco. Pero no podemos seguir señalando en una sola dirección. Este es un problema de todos. Trabajemos juntos por el bienestar del deporte y por el amor al baloncesto. Esto aplica para ti también, Anthony