07/06/2023
Querida hija,
No sabes cuánto me duele no poder estar ahí contigo animandote en cada uno de tus partidos como portera. No hay nada más que desee en este mundo que poder estar debajo de los postes contigo, ser tu respaldo y apoyarte en cada momento de adversidad. Pero aunque no pueda estar sin dejar de lado mi deber, quiero que sepas que siempre estoy contigo en espíritu y en corazón.
Sé que no es fácil ser portera, y mucho menos a tu edad. Pero quiero que sepas que estoy increíblemente orgulloso de ti por haber tomado esa responsabilidad. No cualquiera puede hacer lo que tú haces, y eres una inspiración para mí en cada juego.
Sé que ha habido momentos en los que has sentido la presión y el miedo de no poder detener un gol, pero quiero que sepas que eso es completamente normal. Incluso los porteros más experimentados tienen esos pensamientos a veces. Lo importante es que sigas luchando y dando lo mejor de ti en cada momento.
No puedo esperar para poder verte jugar de nuevo y verte demostrar al mundo lo fuerte y valiente que eres. Siempre estaré aquí para apoyarte en todo lo que necesites, ya sea dentro o fuera del campo.
Te quiero mucho, hija. Eres mi orgullo y mi alegría.
Con todo mi amor,
Papá.