27/04/2025
Uno como entrenador no debe temer si un jugador decide irse a otro equipo o academia. Los jóvenes van y vienen... lo importante es lo que se llevan consigo.
No todos los que entrenás se van a quedar.
Algunos buscarán otros caminos, otros estilos, otras canchas donde jugar.
Y está bien.
Tu trabajo no es retener.
Tu trabajo es formar, guiar, dejar huella.
Si hiciste bien las cosas, se irán con disciplina, respeto y amor por el básquetbol.
Un verdadero entrenador no se mide por cuántos se quedan... sino por cuántos recuerdan con gratitud lo que les enseñaste.
Porque entrenar no es solo enseñar técnica,
es sembrar carácter.
Y para eso se necesita madurez, desapego del ego y verdadera vocación como formador.
(Texto modificado)