25/03/2026
Si vemos a nuestro alrededor, vemos gran una gran masa sedentaria, cuya especialidad es la inmovilidad. Los pocos que se mueven, suelen hacer lo mismo, ignorando la riqueza de lo que es capaz su cuerpo. Algunos simplemente corren, pensando que la capacidad cardiovascular es lo único que importa. Otros únicamente levantan pesas, y para otros solo existe el pilates o el yoga. Todas estas capacidades físicas son buenas, y desde luego son mucho mejor que no hacer ninguna, pero en estos casos se comete el mismo error: especialización.
Correr es una actividad natural, pero muy limitada y repetitiva. Requiere rangos de movimiento May pequeños, y los impactos constantes sobre las mismas partes del cuerpo suelen derivar en lesiones crónicas. Ningún animal corre a la misma velocidad durante hora todos los días, y tampoco lo hacían nuestros ancestros.
Levantar peso es muy recomendable, pero un exceso de trabajo de aislamiento, dividiendo el cuerpo, tampoco es sano. Además, el enfoque suele ponerse en la estética, en la función. Los hombres trabajan pecho y tríceps, las mujeres glúteo y piernas.
La flexibilidad y movilidad que nos da el pilates o el yoga sin duda son capacidades fundamentales, pero más no es mejor. Demasiada flexibilidad puede acarrear carencias de estabilidad y déficit de fuerza. Muchas posturas de pilates o yoga no son útiles en la vida diaria.