23/09/2025
El ajedrez hexagonal de Glinsky y sus reglas
El ajedrez hexagonal de Glinsky es una de las variantes más famosas del ajedrez, creada en 1936 por el polaco Władysław Gliński. A diferencia del ajedrez clásico, este se juega en un tablero hexagonal compuesto por 91 casillas en tres colores distintos, lo que amplía enormemente las posibilidades de movimiento y estrategia.
En esta modalidad, cada jugador cuenta con 30 piezas: un rey, una dama, dos torres, tres alfiles, tres caballos y once peones. La disposición inicial es diferente, adaptada al tablero hexagonal para mantener la simetría y el equilibrio.
Las reglas básicas siguen la esencia del ajedrez clásico, pero con adaptaciones:
Las torres se mueven en líneas rectas a lo largo de las tres direcciones principales del hexágono.
Los alfiles recorren las diagonales en cualquiera de los tres colores.
Los caballos conservan su salto en “L”, aunque con más opciones debido a la geometría del tablero.
Los peones avanzan una casilla hacia adelante y capturan en las diagonales, también ajustadas a la forma hexagonal.
El jaque mate sigue siendo el objetivo final.
Esta variante se caracteriza por una mayor complejidad táctica y estratégica, ya que las posibilidades de ataque y defensa son más amplias. El ajedrez hexagonal de Glinsky ganó bastante popularidad en Europa del Este y sigue siendo, hasta hoy, una de las versiones alternativas más estudiadas por los amantes de este juego.
¿Te atreverías a jugarlo?