03/04/2026
Hoy no fue un día cualquiera… fue un día de sentir el voleibol en la piel.
Veneno salió a la cancha con hambre de ganar, con esa chispa que solo aparece cuando el corazón pesa más que el cansancio. Fueron tres partidos… uno que celebramos con todo, y dos que nos dolieron. Sí, perdimos, pero nunca nos rendimos.
Cada punto se peleó como si fuera el último. Ningún balón se dejó caer. Nos aferramos, luchamos, nos levantamos una y otra vez. Porque Veneno no es solo un equipo… es carácter, es entrega, es unión.
Hubo frustración, claro que la hubo. Momentos en los que parecía que todo se nos escapaba de las manos… pero también hubo aprendizaje. Supimos mantener la cabeza, confiar en nosotros y seguir adelante, juntos.
Porque al final, más allá del marcador, lo que nos define es esto: la forma en la que nunca dejamos de pelear, la manera en la que nos respaldamos en cada jugada.
Y hoy, con todo eso… no estamos mu***os
Estamos en cuartos de final.
Y esto… apenas comienza.