29/11/2019
SOY MAMÁ DE UN ATLETA DE ALTO RENDIMIENTO
Apoyar a un hijo va mucho más allá de sentarse a hacer tareas con él. La disciplina es el verbo que mas se oye en un atleta de alto rendimiento, sin ella sería imposible practicar una disciplina como el fútbol; no es solamente entrenar a diario 5 días a la semana, vivir cuidando la alimentación, no desvelarse, tener el equipo adecuado y solventar los gastos de asistencia cotidiana, torneos de práctica y de competencia, uniformes. Es romper paradigmas en la mentalidad protectora maternal que brinda la naturaleza, para poder permitirle a nuestro hijo se sueñe campeón, que entre al campo y se crea capaz; es vencer las ganas de ser una mamá convencional y estar en casa viendo tv o platicando con alguna vecina, y a cambio hacer maleta, días sin comer adecuadamente y noches en vela y amanecer sonriendo el día del torneo para que nuestra actitud ayude a vencer los temores del reto a enfrentar, aún y cuando estemos preocupadas, cansadas y en ocasiones hasta cuestionándonos qué estamos haciendo. Todo, por seguir la inspiración de un niño que un día se soñó representando a su gente, su estado, su país; se soñó ante miles de voces apoyando su esfuerzo y se vió sonriendo felíz de disfrutar la disciplina de la que se enamoró y besando una medalla que contiene toda una historia, un niño que se ha creído capaz de ir por la vida siendo triunfador....difícil de entender para quien no vive y siente con la misma pasión que ese Atleta.
Y aún más, hay que enfrentar críticas, comentarios y reprobaciones, de aquellos que creen que atreverse a vivir diferente, tiene que ver con hambre de fama, como si los logros fueran malos y todos los hijos debieran aspirar a lo mismo, hablando de prácticas que ignoran y enjuiciando a las mamás que sin protectores, recibimos los golpes de los puntos que no les cuentan, de los ratos en que lloran porque sienten que fallaron y pudieron dar más, del recibo que no pagamos por financiar un torneo.
Ser mamá de una atleta de alto rendimiento, me implica aprendizajes y luchas para las que nadie me preparó, y se que cometo errores, pero todo me queda pagado cuando la veo correr con un balón, jugando con sus compañeras, dando giros, parando golpes, disfrutándose de hacer eso que tanto ama, celebrando con su entrenador y compañeros.....Y no, no es nada fácil, pero aún así cuando la veo tan felíz, cuando me abraza y me agradece siento que ser mamá es jugar en las nubes.......